Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
La gestación por subrogación o búsqueda de madres sustitutas seguirá siendo una práctica a la que los chinos seguirán accediendo por fuera de sus fronteras... cualquiera que sea el costo.
Por Beatriz de Majo - beatrizdemajo@gmail.com
Países como Tailandia, Camboya o Laos han prohibido la maternidad subrogada para extranjeros, una práctica que ha comenzado a expandirse en sus territorios a raíz de la demanda china de vientres de alquiler. Es que engendrar hijos en el extranjero se ha tornado una opción útil muy recurrida por parte de las mujeres chinas de manera de sortear la imposibilidad legal de hacerlo en su propio país.
En las grandes ciudades del gigante asiático han comenzado a proliferar los bufetes especializados y agencias a dedicación exclusiva para atender un mercado que crecientemente recurre a esta vía para tener descendencia por los motivos más variados.
Todo se inició por parte de un contingente creciente de parejas con problemas de fertilidad cuya única salida era utilizar un vientre de alquiler en el extranjero, ya que en China existía una prohibición terminante. EE. UU. se transformó en una opción válida, y relativamente sencilla. Solo que el costo en América reservaba la actividad a familias con gran holgura económica. Había que dedicarle a este fin un presupuesto cercano a los US$300.000.
Pero como en cualquier actividad económica donde la oferta sigue a la demanda, Europa del Este –Ucrania, Georgia en particular– y Kirguistán en Asia Central, entraron al mercado al percatarse de que la opción estadounidense les resultaba a las familias chinas extremadamente oneroso a la hora de querer tener un bebé en casa. Los costos asociados a una maternidad subrogada en uno de estos países, ha terminado resultando una quinta parte del valor en suelo estadounidense.
El mercado crece porque otros motivos han venido a sumarse al deseo resolver de esta manera el problema de la infertilidad. Y es allí donde la mujer china soltera con deseo de descendencia ha entrado a jugar un rol significativo. En estos casos, escollos asociados a un embarazo como el costo físico o el costo laboral se están resolviendo a través de la maternidad subrogada allende los mares. El temor al embarazo y la actitud negativa frente al deterioro físico y los riesgos inherentes a los partos y la maternidad, también están aportando demanda a los centros mundiales de alquiler de vientres.
Además, como a las parejas homosexuales no se les permite adoptar niños, la maternidad subrogada por fuera de la frontera china no es una de varias opciones, sino la única. Colombia y México se han constituido en opciones válidas, con asesoramiento y seguimiento exhaustivo y con inversiones asequibles para individuos de clase media. Según un estudio publicado en Fertility and Sterility en 2024, China fue el principal país de origen de los padres internacionales que recurrieron a la gestación subrogada en Estados Unidos entre 2014 y 2020: representó el 41,7% de ese colectivo. Los pacientes internacionales se identificaban como asiáticos en un 65,6% de los casos, frente al 16,5% entre los estadounidenses. A partir de los datos publicados, los ciclos atribuidos a padres chinos equivaldrían aproximadamente al 13,4% del total de transferencias de embriones a gestantes analizadas. Un estudio reciente, publicado en 2026, confirma el predominio de China en la reproducción asistida transfronteriza en EE. UU. No existen estadísticas fiables en otros países del mundo, ni números recientes en EE. UU., pero todo lleva a concluir que dentro del avance acelerado de las tecnologías de reproducción asistida, la gestación por subrogación o madres sustitutas seguirá siendo una práctica a la que los chinos accederán por fuera de sus fronteras... cualquiera sea el costo.