Hasta el 31 de enero, Mero Bar realizará la tercera edición del Mero Festival de Comedia. A lo largo del mes, el festival ofrecerá funciones tres y hasta cuatro veces por semana, reuniendo a comediantes de distintas regiones del país. Entre los artistas programados se encuentran Diego Mateus, Zulima Ochoa, Julián Arango, Carolina Cuervo, Frank Martínez, Jorge Torres “El Diablo”, Leo Cuervo, Tato Devia, Pichingo y Lucho Torres, entre otros. Por primera vez, el evento contará con un invitado internacional: el comediante argentino Juan Barraza, quien se presentará el viernes 23 de enero. Las funciones serán a las ocho y media de la noche, pero las puertas del bar se abrirán desde las seis de la tarde.
Siga leyendo: ¿Quiere visitar los cerros de Medellín? Tenga en cuenta estas recomendaciones para hacerlo
El festival es producido por Mauricio “Chicho” Arias, comediante, socio de Mero Bar. Él le contó a EL COLOMBIANO que la iniciativa de hacer el evento surgió a partir de una decisión contraria a la práctica habitual del sector: programar comedia en enero, un mes que tradicionalmente se considera débil para este tipo de espectáculos. En su primer año, el bar cerró durante varias semanas de diciembre y enero bajo la idea de que el público no estaba en la ciudad. Sin embargo, la respuesta del público, que preguntaba por programación, llevó al equipo a probar funciones a partir del 12 de enero. Ese primer intento superó las expectativas y obligó incluso a devolver público por aforo completo.
La primera edición contó con ocho funciones; la segunda, con 12; y la tercera alcanza las 20 funciones. Desde el inicio, la programación no se limitó a los comediantes del bar. Aunque los socios han participado en escena, lo han hecho acompañando a invitados nacionales y evitando presentarse juntos. El objetivo, según Arias, es que el festival sea una plataforma para comediantes de otras ciudades y regiones del país, y que, a futuro, los organizadores no tengan que subir al escenario para que el evento funcione por sí mismo.
Le puede interesar: La científica colombiana que estudia la vida en los extremos del planeta
Arias señala que, aunque no fueron los primeros en hacer stand-up comedy en Medellín, sí fueron de los primeros en insistir en funciones entre semana y fuera de los horarios tradicionales. Esa insistencia permitió formar públicos que hoy asisten a comedia los lunes, martes o miércoles. La apuesta ahora es extender esa lógica a todo el año, siguiendo modelos de otros países, entre ellos Argentina, Chile, Estados Unidos, donde los comediantes no detienen su actividad en enero y, por el contrario, realizan giras de verano.
La selección de los invitados responde a criterios prácticos y artísticos. El primer requisito, según el productor, es la disponibilidad y la comunicación directa con los comediantes, un proceso que inicia desde junio. A partir de ahí, la curaduría se amplía más allá del stand-up tradicional, aunque este sigue siendo la base del festival. En la programación se incluyen propuestas de humor musical y otros formatos, con la intención de diversificar la oferta. La dinámica de los shows está diseñada para durar entre hora y media y dos horas. Cada función comienza con un abridor o presentador que prepara al público, seguido por dos comediantes del cartel. En esta edición, los abridores no siempre se anuncian, ya que varios artistas utilizan el espacio para probar material nuevo sin promoción previa.
Regístrate al newsletter