Pico y Placa Medellín
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Ingeniero, emprendedor e inversionista en tecnología, con más de quince años de experiencia en San Francisco, donde descubrió bitcoin y compró sus primeros BTC en 2013. Ha levantado más de USD 100 M para startups y aplica first principles thinking para identificar apuestas asimétricas en compañías como Tesla, Robinhood, Palantir y Solana. Es cofundador y anfitrión de 10AMPRO. Piensa que Medellín puede multiplicar su economía y talento, convirtiéndose en un hub global de innovación estratégica y sostenible.
Ese es el problema colombiano. Tenemos cantidades industriales de información y poca capacidad de verla como un sistema.
Por Hernán Jaramillo - @holdmybirra | @10ampro
Cada cuatro años en Colombia hacemos el mismo ritual. Un candidato promete reducir el Estado. Otro promete acabar la corrupción. Llegan las tijeras, las comisiones anticorrupción, nuevos controles, más formularios y, por supuesto, otro dashboard.
El problema es que estamos intentando arreglar una máquina que nadie puede ver completa. Reducir el Estado suena fantástico hasta que alguien pregunta qué exactamente hay que reducir. ¿Qué programa funciona? ¿Cuál duplica otro? ¿Qué contratista aparece cinco veces bajo sociedades distintas? ¿Dónde estamos pagando dos veces por lo mismo? ¿Qué subsidio llega a quien no debería y cuál nunca llega a quien sí?
Si la respuesta vive repartida entre veinte bases de datos que no hablan entre sí, cualquier recorte termina siendo parcialmente a ciegas.
No estoy diciendo que el Estado no deba reducirse. Estoy diciendo algo bastante más básico: antes de operar al paciente sería bueno tener una radiografía.
Ahí entra Palantir. Palantir nació resolviendo fraude en PayPal. La intuición era sencilla: el problema no era falta de información. Era que las piezas estaban separadas. Transacciones por un lado, usuarios por otro, cuentas en otro sistema. Al conectarlas, aparecieron relaciones que antes eran invisibles.
Después llevaron esa misma idea a gobiernos, ejércitos, hospitales y empresas. La palabra técnica es ontología. Suena a clase de filosofía de primer semestre, pero en la práctica es mucho más interesante: construir un modelo común de la realidad.
Una persona. Una empresa. Un contrato. Una factura. Una transferencia. Un funcionario. Un beneficiario. Y, sobre todo, las relaciones entre todos ellos. Ese es precisamente el problema colombiano. Tenemos cantidades industriales de información y muy poca capacidad de verla como un sistema.
La corrupción tampoco es solamente un problema moral. Es un problema de información. El desperdicio estatal no siempre es un tipo saliendo de una oficina con una maleta llena de billetes. Puede ser una entidad comprando algo que otra ya compró. Un proveedor relacionado con otro que nadie conectó. Un pago duplicado. Un subsidio entregado tres veces. Un contrato perfectamente “normal” hasta que aparece dentro de una red de veinte contratos igualmente normales.
Palantir permite convertir ese océano de bases de datos en una representación operacional del Estado donde esas conexiones empiezan a aparecer.
Y ahí cambia la conversación. En vez de prometer que vamos a “acabar la corrupción”, podríamos empezar mostrando dónde se pierde la plata. En vez de anunciar que vamos a reducir el Estado 30%, podríamos saber primero cuál 30%. Colombia lleva décadas intentando vigilar mejor cada árbol.
Necesitamos ver el bosque. Contratos, proveedores, beneficiarios, funcionarios, presupuestos, transferencias y resultados conectados en una misma arquitectura.
No necesitamos otro observatorio de la corrupción. Necesitamos una ontología. Colombia necesita Palantir.
Ingeniero, emprendedor e inversionista en tecnología, con más de quince años de experiencia en San Francisco, donde descubrió bitcoin y compró sus primeros BTC en 2013. Ha levantado más de USD 100 M para startups y aplica first principles thinking para identificar apuestas asimétricas en compañías como Tesla, Robinhood, Palantir y Solana. Es cofundador y anfitrión de 10AMPRO. Piensa que Medellín puede multiplicar su economía y talento, convirtiéndose en un hub global de innovación estratégica y sostenible.