Tras el levantamiento del paro minero en el Bajo Cauca antioqueño, comienzan a evidenciarse las consecuencias económicas de los 12 días de bloqueos y restricciones a la movilidad. El sector transporte aparece como uno de los más golpeados por la interrupción de las vías y los problemas de seguridad en la región.
Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, informó que las pérdidas totales ascienden a cerca de $82.000 millones, resultado de la paralización de la actividad logística durante las jornadas de protesta.
¿Cuánto se redujo la operación de transporte?
El impacto también se sintió en el transporte de pasajeros. Juan Pablo Acosta señaló que las pérdidas superan los $4.000 millones tras casi dos semanas de paro.
Según explicó, la operación de transporte hacia la costa Atlántica y el Bajo Cauca se redujo hasta en un 70%, lo que afectó significativamente la conectividad de la región.
Los gremios estiman que más de 6.000 personas al día dejaron de movilizarse, lo que tuvo un efecto directo en la actividad económica local.
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Con el levantamiento de la protesta, el principal desafío es la reactivación del transporte y la normalización del abastecimiento. Los sectores productivos buscan recuperar la dinámica económica y establecer medidas que eviten nuevas interrupciones de esta magnitud.
La afectación en la movilidad no solo impactó a transportadores y pasajeros, sino también a comerciantes y cadenas de suministro que dependen del flujo constante de bienes.
¿Por qué se originó el paro minero?
Las protestas iniciaron el pasado 16 de marzo en el Bajo Cauca antioqueño y el sur de Córdoba. Los mineros manifestaron su inconformidad frente a los operativos de la Fuerza Pública contra la minería ilegal, especialmente la destrucción de maquinaria amarilla.
Estas acciones se enmarcan en el Decreto 1035 de 2024, que respalda la intervención de las autoridades para combatir la extracción ilegal de oro. En terreno, esto implicó el retiro de equipos, el cierre de túneles y zanjas, y un aumento en la tensión con el gremio minero.
Los líderes mineros exigían alternativas para la formalización de la minería artesanal y mediana, protección de sus equipos, instalación de mesas técnicas ambientales y la creación de un distrito minero que reconozca la tradición de esta actividad en la región.
El paro se levantó el 27 de marzo, luego de que los mineros alcanzaran un acuerdo con el Gobierno Nacional, lo que permitió restablecer la movilidad y avanzar en la reactivación económica.
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