La fotografía fiscal de los departamentos en Colombia deja una conclusión evidente y va entorno a que la autonomía territorial sigue siendo limitada. Lo anterior quedó en evidencia en el más reciente informe del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, que analiza cómo se financian las regiones de cara a 2025.
“Hay una alta proporción de los recursos que obtienen los departamentos que vienen con destinación específica, lo que limita la libertad para utilizar el dinero”, explicó Mauricio Salazar Sáenz, director del Observatorio.
En cifras, los departamentos manejaron cerca de $60,5 billones, de los cuales 47% proviene de transferencias nacionales, 32% de recursos propios y 21% de ingresos de capital.
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Transferencias dominan y dejan poco margen de maniobra
El informe muestra que el principal sostén de las finanzas territoriales sigue siendo el Sistema General de Participaciones (SGP), que aporta la mayor parte de los recursos.
Sin embargo, estos dineros tienen un uso casi predeterminado. Según el análisis, el 92% del SGP se destina a educación, seguido por salud (5%) y agua potable (2%).
Esto, en la práctica, reduce la capacidad de los gobiernos locales para decidir en qué invertir.
“Los gobernadores a veces dicen que gobiernan algo en lo cual no tienen decisión. Eso se ve en los datos”, señaló Salazar.
Además, la dependencia varía según el nivel de desarrollo. Mientras los departamentos de menor categoría dependen en gran medida de transferencias, los más desarrollados, como Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca, logran generar más ingresos propios.
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Antioquia: menos transferencias por habitante, más dependencia de su economía
En este panorama, Antioquia refleja el comportamiento de los departamentos más desarrollados del país. Al estar en categoría especial junto con Cundinamarca y Valle del Cauca, tiene una estructura de ingresos distinta a la de las regiones más rezagadas.
Por ejemplo, el departamento recibió cerca de $364.306 por habitante en transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP), una de las cifras más bajas del país en términos per cápita, solo la superan Risaralda: $345.195; Atlántico: $227.968 y Valle del Cauca: $206.597.
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Pero esa menor asignación se compensa, en parte, con su capacidad de recaudo. Según las cifras analizadas, el recaudo tributario total de Antioquia asciende a $2,38 billones, lo que equivale a aproximadamente $348.200 por habitante.
Esto evidencia que, aunque recibe menos recursos de la Nación, el departamento tiene una base económica más sólida que le permite generar ingresos propios en niveles similares a lo que recibe por transferencias.
En contraste, regiones con menor desarrollo dependen en mayor medida de los giros del Gobierno central y tienen menor capacidad de recaudo por habitante.
En contraste, Antioquia tiene mayor capacidad de generar ingresos propios, especialmente a través de: impuesto de registro, vehículos automotores y consumo de cerveza,
De hecho, según explicó Salazar, en los departamentos de categoría especial “el impuesto de registro y el de vehículos son los más importantes”, lo que refleja una economía más dinámica y formalizada.
Las principales fuentes de recaudo tributario en Antioquia
Esto se evidencia desglosando los datos del informe pues el mayor aporte proviene del impuesto a vehículos automotores, con alrededor de $741 mil millones, seguido por el consumo de cervezas, que suma cerca de $396 mil millones, y el impuesto al consumo de cigarrillos y tabaco, que en conjunto supera los $380 mil millones.
A estos se suma el impuesto de registro, que aporta aproximadamente $377 mil millones, consolidándose como otra de las principales fuentes de ingreso del departamento. Más atrás aparecen la sobretasa a la gasolina, con cerca de $136 mil millones, y el consumo de licores como vinos y aperitivos, que ronda los $111 mil millones.
Por su parte, las estampillas, incluyendo las destinadas a hospitales, adulto mayor, desarrollo departamental y electrificación rural, aportan en conjunto alrededor de $146 mil millones, mientras que otros ingresos como el degüello de ganado, la tasa prodeporte, las loterías foráneas y los impuestos a ganadores de sorteos tienen una participación menor dentro del total.
En conjunto, esta estructura muestra una fuerte dependencia de Antioquia en impuestos asociados al consumo y a la actividad económica formal, como vehículos y registro.
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Impuestos al consumo y estampillas: la base de los ingresos propios
En cuanto al recaudo propio, el informe identifica una fuerte concentración en impuestos al consumo y otras fuentes limitadas.
Los ingresos tributarios sumaron cerca de $14 billones, y están liderados por:
- Impuesto al consumo de cerveza (22%).
- Estampillas (18%).
- Vehículos automotores (17%).
- Registro (14%).
- Cigarrillos y tabaco (11%).
Un dato que llama la atención es que alrededor del 42% de los ingresos tributarios proviene del consumo de alcohol y tabaco.
Esto abre un debate de fondo. “Si un gobernador quiere aumentar ingresos, podría incentivar el consumo de estos productos, lo que genera una tensión con los objetivos de salud pública”, advirtió el director del Observatorio.
En los departamentos más pequeños, además, hay una alta dependencia de las estampillas, un cobro ligado a la contratación pública que, según el informe, puede encarecerla.
Más recursos para los que menos tienen
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El informe también confirma que el sistema busca compensar las brechas territoriales. Las regiones con mayores necesidades reciben más recursos por habitante.
Departamentos como Guainía, Amazonas y Vaupés lideran las transferencias per cápita, mientras que economías más grandes como Antioquia o Valle del Cauca reciben menos en términos relativos.
No obstante, esto no elimina las brechas. Por el contrario, el estudio evidencia que los territorios menos desarrollados tienen menos capacidad para generar ingresos propios y acceder a crédito, lo que limita su inversión.
Problemas en ejecución y uso de recursos
Otro hallazgo clave está en los ingresos de capital. Más de la mitad proviene de recursos del balance, es decir, dinero que no se ejecutó en años anteriores.
Para el Observatorio, esto puede reflejar fallas en la gestión pública.
“La mayor parte de estos recursos viene del dinero que no se utilizó en la vigencia anterior, lo que puede mostrar debilidades en la ejecución”, explicó Salazar.
El diagnóstico final del informe apunta a un problema estructural: el modelo actual combina alta dependencia de la Nación con baja autonomía territorial.
“Como hay una alta dependencia de transferencias, el sistema restringe la autonomía fiscal territorial”, concluyó el director.
Aunque el Sistema General de Participaciones cumple su objetivo de redistribuir recursos, el estudio advierte que el diseño actual sigue generando tensiones sobre cómo se financian y gestionan las regiones en Colombia.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Cuánto dinero recibe Antioquia por habitante en 2025?
- Según el informe fiscal, Antioquia recibe alrededor de $364.306 por habitante en transferencias del Sistema General de Participaciones.
- ¿Qué es el Sistema General de Participaciones (SGP) en Colombia?
- Es el mecanismo mediante el cual el Gobierno Nacional transfiere recursos a los departamentos y municipios para financiar educación, salud y agua potable.
- ¿Qué departamentos reciben más recursos que Antioquia?
- Departamentos como Guainía, Amazonas y Vaupés reciben más recursos por habitante debido a su menor desarrollo económico y mayor dependencia del Estado.