El Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos acusaron este sábado 14 de febrero a Rusia de “envenenar” en 2024 al opositor Alexéi Navalny en prisión con una “toxina rara” que se encuentra en las ranas dardo de Ecuador.
Le puede interesar: Murió en prisión Alexéi Navalny, el férreo opositor de Vladimir Putin, en medio de la campaña presidencial en Rusia
“Sabemos que el Estado ruso ha utilizado esta toxina letal para atacar a Navalny por miedo a su oposición”, declaró el Ministerio británico de Relaciones Exteriores en un comunicado conjunto al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich. Los cinco países se basan en un “análisis de muestras” de su cuerpo.
La toxina epibatidina contenida en la piel de las ranas dardo originarias de Ecuador, en Sudamérica, fue hallada en muestras y “muy probablemente causó su muerte”, afirmaron con motivo del segundo aniversario del fallecimiento del acérrimo crítico del presidente ruso, Vladímir Putin.
El carismático activista anticorrupción y opuesto a la invasión rusa de Ucrania lanzada en 2022 murió a los 47 años en circunstancias misteriosas en una prisión del Ártico, cuando cumplía una condena de 19 años de prisión por acusaciones que él considera políticas.
“Solo el Estado ruso tenía los medios, un motivo y la oportunidad de utilizar esta toxina letal para atacar a Navalni durante su encarcelamiento en una colonia penal rusa en Siberia, y lo consideramos responsable de su muerte”, añadió Londres.
Los países afirman haber denunciado a Rusia ante el organismo de control de armas químicas, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). Por el momento, esta no ha contestado a las preguntas de la AFP.
Rusia nunca ha reconocido que Navalni fuera blanco de asesinato ni los resultados de los análisis de laboratorios europeos que identificaron el veneno. Lo achaca a una conspiración occidental.
Después de su muerte, las autoridades rechazaron durante días entregar el cuerpo a sus familiares, lo que despertó las sospechas de sus partidarios, que acusaron a los gobernantes de haberlo “matado” y de tratar de encubrir el asesinato.
La esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, dijo en septiembre pasado que el análisis de laboratorio de muestras biológicas dedujo que fue envenenado.
Para la viuda de Navalny quedó demostrado “científicamente” quién mató a su esposo
“Hace dos años (...) subí al escenario y dije: ‘Vladímir Putin mató a mi marido’ (...) Y hoy esas palabras se han convertido en un hecho demostrado científicamente”, declaró Yulia este sábado al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
“Hoy, junto a su viuda, el Reino Unido arroja luz sobre el bárbaro complot del Kremlin para silenciar su voz”, dijo en un comunicado la secretaria de Estado británica para Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, quien se reunió con Navalnaya.
De su lado, el primer ministro británico, Keir Starmer, resaltó que Navalny mostró “una enorme valentía ante la tiranía”.
“Su determinación para sacar a la luz la verdad ha dejado un legado perdurable, y hoy mis pensamientos están con su familia”, dijo Starmer en las redes sociales desde la Conferencia de Seguridad de Múnich. El jefe de la diplomacia francesa, Jean-Noel Barrot, también se expresó sobre el tema en la red social X.
Vladímir Putin “está dispuesto a usar armas biológicas contra su propio pueblo para mantenerse en el poder”, declaró. Francia “rinde homenaje a esta figura de la oposición, asesinada por su lucha a favor de una Rusia libre y democrática”, añadió.
En el comunicado, los cinco países dicen estar “preocupados por el hecho de que Rusia no ha destruido todas sus armas químicas” y acusan a Moscú de violar la Convención sobre Armas Químicas.
Navalny ya había sido envenenado anteriormente con el agente nervioso Novichok en 2020 mientras hacía campaña en Siberia. Sus simpatizantes culparon de ello al Kremlin, que siempre lo ha negado. Entonces fue evacuado en coma a Alemania, donde pasó meses en tratamiento. Decidió regresar a Rusia y fue encarcelado por “extremismo”.
El año pasado, una investigación del Reino Unido concluyó que Putin era “moralmente responsable” de la muerte de una británica, víctima colateral en un ataque con agente nervioso en 2018, en el que presuntos espías rusos apuntaron al exagente doble ruso Serguéi Skripal.
También le puede interesar: Trump convocó cumbre de presidentes de América Latina, ¿por qué no irá Petro?