El capitán de Cabo Verde, elegido como la figura del empate 0-0 ante España, pasó de ser un veterano sin equipo para la próxima temporada a una de las grandes historias del Mundial. En cuestión de horas, multiplicó sus seguidores en redes sociales y puso a soñar a todo un país.
Una de las grandes sorpresas que ha dejado el Mundial de 2026 tuvo nombre propio, Josimar José Évora Dias. Aunque casi nadie lo conocía fuera de Cabo Verde antes del torneo, el mundo del fútbol ahora habla de él por su apodo, Vozinha, el arquero de 40 años que sostuvo el empate sin goles frente a España y dió una de las actuaciones más memorables en el arranque de la Copa del Mundo.
La selección española llegó al estadio de Atlanta como una de las favoritas al título, pero se encontró con un guardameta que convirtió su arco en una fortaleza. Ferran Torres, Mikel Oyarzabal y Aymeric Laporte probaron suerte una y otra vez, pero terminaron frustrados ante las siete atajadas del veterano portero caboverdiano, elegido como el mejor jugador del partido.
Lea aquí: ¡La gran sorpresa del Mundial! España empató 0-0 contra Cabo Verde en su debut mundialista
“Trabajamos mucho para conseguir esto. Sabíamos que jugábamos con una de las mejores selecciones del mundo, pero también conocemos nuestra calidad. Estamos muy contentos”, aseguró Vozinha tras el encuentro, a los medios internacionales.
Detrás de esa actuación hay una historia marcada por la perseverancia. Nacido el 3 de junio de 1986 en Mindelo, en la isla de São Vicente, llegó al mundo mientras se disputaba el Mundial de México.
Su padre quería llamarlo Valdano, en homenaje al delantero argentino Jorge Valdano, una de las figuras de aquel torneo. Sin embargo, las autoridades de Cabo Verde no permitieron registrar nombres extranjeros y terminó siendo bautizado como Josimar, en honor al lateral brasileño que brilló con la Canarinha.
El apodo que hoy luce con orgullo en su camiseta también tiene un origen particular. Cuando era niño, era el más pequeño de su grupo y solía refugiarse en casa de sus abuelos después de recibir golpes durante los partidos callejeros. Sus compañeros comenzaron a llamarlo Vozinha, que en portugués significa “abuelita”, una burla que con el tiempo se convirtió en una identidad.
Su carrera tampoco siguió el camino habitual de las estrellas mundialistas. Antes de convertirse en héroe nacional, pasó por clubes de Angola, Moldavia, Chipre, Eslovaquia y Portugal. Desde su debut con la selección absoluta en 2012 acumuló 89 partidos internacionales y terminó convirtiéndose en el líder de una generación histórica que logró clasificar por primera vez a un Mundial.
Paradójicamente, llegó a la cita más importante de su carrera en un momento de incertidumbre profesional. Su contrato con el G.D. Chaves, de la segunda división portuguesa, terminó antes del torneo y todavía no tiene equipo para la próxima temporada.
Según el portal Transfermarkt, su valor de mercado es de apenas 50.000 euros, una cifra que contrasta con los millones que cuestan las figuras españolas, de hecho, el jugador más barato está tasado en 2,8 millones de euros, 56 veces más que el arquero caboverdiano.
Pero si su valor en el mercado parece modesto, su popularidad explotó de forma inesperada. Mientras atendía entrevistas después del partido, se dio cuenta que su cuenta de Instagram había experimentado un crecimiento extraordinario.
En cuestión de horas, Vozinha pasó de tener poco más de 200.000 seguidores a convertirse en un fenómeno en redes sociales. A la hora de redactar esta noticia, el arquero de Cabo Verde cuenta con más 2,4 millones de seguidores, impulsado por aficionados de todo el mundo que quedaron fascinados con su actuación bajo los tres palos frente a España.
Por ahora, Cabo Verde sigue soñando en el Grupo H. Y mientras el torneo avanza, lo hace respaldado por las manos de un arquerazo.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.