El “mejor partido” del Mundial de Norteamérica tuvo, cuando iban 20 minutos, su primera polémica. El futbolista francés Lucas Digne, quien jugará la próxima temporada en el PSG, iba a despejar un balón dentro del área y, en lugar de pegarle la patada a la pelota, se lo dio a Lamine Yamal, delantero español que, con viveza, puso el cuerpo buscando quedarse con el balón.
El juez central salvadoreño Iván Bartón, quien imparte justicia en este partido, pitó penalti. Los franceses reclamaron, pero no hubo llamado del VAR. Por España pateó el futbolista Mikel Oryazabal, quien venció a Maignan y le dio, por el momento, la ventaja a los ibéricos en el primer duelo de las semifinales del Mundial 2026.
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