Después del gol de Vinícius Júnior con el Real Madrid al Benfica portugués en el duelo de ida de los play-off a octavos de final de la Champions, el juez central del encuentro cruzó los brazos, detuvo el encuentro y caminó hacia los bancos de suplentes. El gesto del árbitro fue para denotar que hubo un incidente racista durante el encuentro.
El colegiado fue notificado del hecho por Vinícius, autor del gol con el que los españoles vencen 0-1 a los portugueses. El delantero brasileño celebró bailando cerca del banderín que tenía la bandera de Benfica en el estadio Da Luz. Eso generó la molestia de los aficionados, que lo silbaron. El futbolista Prestianni, del elenco luso, se enfrascó en una discusión con el suramericano.
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