Horas después de que el ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, reconociera que “no fue una buena decisión” dar estatus político a disidencias de las Farc, en el marco de la paz total, el presidente Gustavo Petro le pidió la renuncia al funcionario.
Cuervo, que apenas llevaba cinco meses al frente del ministerio, complementó su balance en una respuesta a medios en la Universidad del Externado. Dijo que ese estatus político “violó el acuerdo de paz y generó muchísimos problemas”. E incluso mencionó una decisión del Consejo de Estado, la semana pasada, que fue en la misma línea.
Además, sobre el llamado a la “desobediencia civil pacífica” que hizo la semana pasada el excandidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, Cuervo señaló que no estaba de acuerdo.
Su nombramiento, como lo contó a este diario, se habría dado por casualidad, luego de que esa cartera quedara varias semanas sin un ministro designado. Llegó en reemplazo de Eduardo Montealegre.
Antes de ser nombrado, Cuervo se había referido con reparos a la emergencia económica; dijo que es “inconstitucional y un abuso de poder”. Sobre Montealegre, dijo que Petro lo había contratado para “justificar lo injustificable”.
En entrevista con EL COLOMBIANO luego de su designación, Cuervo dijo que le diría “no” al presidente cuando fuera necesario. “Creo que desde que uno lo diga con respeto y con buenos argumentos, no hay problema que llegado el momento le diga al Presidente cosas que quizás él no haya considerado o decirle que me parece que esa no es la estrategia”, indicó en su momento. Pero, al parecer, no le habría salido muy bien.
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