Ya se ha hablado de los vínculos que habría entre el caso del pedófilo Jeffrey Epstein y Colombia. Se han revelado los mensajes de Ghilaine Maxwell, su pareja, en los que se habla de un vuelo en un helicóptero militar durante el gobierno de Andrés Pastrana, con quien Maxwell sale en fotografías. Ahora parece haber otro vínculo con el país.
La Unidad Investigativa de El Tiempo reveló dos mensajes misteriosos con respecto a la relación de Epstein con Colombia. El primero, del 3 de marzo de 2014, es entre el pedófilo y una mujer identificada como Ann Rodríguez.
Las plantas de “borrachero”
En el mensaje se lee: “Pregúntale a Chris sobre mis plantas de borrachero en el vivero”. Luego, en un correo del 27 de enero del 2015, Epstein se comunica con un hombre identificado como Antoine Verglas, en el que se habla de escopolamina colombiana.
Su nombre también aparece en un intercambio de mensajes entre Epstein y Jean Luc Brunell, un modelo francés que se suicidó mientras esperaba un juicio que incluía cargos por violación de menores.
El nexo con Colombia está en un correo de enero de 2015, en el que Verglas le dice al pedófilo “echa un vistazo al artículo y especialmente al video del final”. En el asunto del correo se lee: “Escopolamina: poderosa droga creciendo en los bosques de Colombia que ELIMINA (...) el libre albedrío”.
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El artículo del Daily Mail
El artículo al que hace referencia Verglas es del periódico británico The Daily Mail, que narra cómo se usa el árbol de borrachero para elaborar escopolamina, droga ampliamente utilizada en Colombia para diferentes modalidades de hurto.
“La droga se llama escopolamina, pero coloquialmente se la conoce como ‘el aliento del diablo’ y se deriva de un tipo particular de árbol común en América del Sur. Las historias que rodean la droga son materia de leyendas urbanas, y algunas cuentan historias de terror sobre personas que fueron violadas, obligadas a vaciar sus cuentas bancarias e incluso obligadas a entregar un órgano”, se lee en el artículo.
El artículo agrega que “la droga (...) convierte a las personas en zombis y bloquea la formación de recuerdos. Así que, incluso después de que desaparece el efecto de la droga, las víctimas no recuerdan lo sucedido”.
La investigación revelada abre los interrogantes de cómo llegó Epstein a interesarse por esta droga, con qué intermediarios, si la usó para someter a sus víctimas y si hay rastro de escopolamina en los casos de violaciones relacionadas con su red de explotación sexual.
¿Encubrimiento en el caso de Jeffrey Epstein?
En las últimas noticias del caso de Jeffrey Epstein, el Partido Demócrata de Estados Unidos acusó a la fiscal general de ese país, Pam Bondi, de impulsar un presunto “encubrimiento” en torno a los archivos vinculados a este pedófilo.
También acusaron a la funcionaria de utilizar, presuntamente, al Departamento de Justicia como mecanismo de represalia a favor del presidente Donald Trump. El pasado miércoles, la fiscal enfrentó cuestionamientos durante una audiencia ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes.
Desde ese escenario, la fiscal defendió la actuación del Departamento que dirige frente al manejo y divulgación de los documentos relacionados con Epstein. A esta sesión asistieron varias de sus víctimas.
Por una ley de transparencia aprobada por el Congreso, se ordenó revelar la totalidad de los documentos del caso, con la condición de proteger las identidades de las víctimas, mas no de las figuras influyentes relacionadas.
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Sin embargo, el congresista Jamie Raskin acusó a Bondi de “dirigir un gran encubrimiento sobre los archivos Epstein (...) aparentemente para ahorrarles vergüenza y deshonra”. Bondi le respondió:
“Si se suprimió el nombre de alguien que no debería haber sido eliminado, por supuesto lo incluiremos. Si el nombre de una víctima quedó sin borrar, por favor, dénoslo y lo quitaremos”, añadió. “Tuvimos 30 días para revisar, suprimir y desclasificar millones de páginas de documentos. Nuestro índice de errores es muy bajo”, concluyó.