En medio de las labores de búsqueda y rescate, hallaron sin vida este viernes 14 de agosto a Juan Felipe Giraldo, el joven que se había hospedado en el Hotel Dibeni, que se desplomó en Pereira tras el terremoto de magnitud 7.4 con epicentro en Chocó y que afectó parte de Colombia.
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Juan Felipe, que había llegado a la capital de Risaralda en la madrugada del mismo lunes 10 de agosto por motivos laborales como vendedor, deja un niño de apenas 2 años y una boda programada para este domingo 16 de agosto que no llegó a celebrarse.
Una espera aferrada a la fe que terminó en dolor
Durante días, la zona del desastre fue el único lugar posible para Hernán Giraldo, padre del joven. Mientras los equipos especializados trabajaban en medio de una estructura inestable, Hernán permaneció junto a las brigadas de rescate esperando alguna señal que permitiera ubicar a su hijo con vida.
En medio de la emergencia, el padre habló de las breves señales que mantenían en pie el anhelo de la familia y su historia se volvió viral. “Hay vida, hay pequeñas señales de vida. Y si hay vida, hay esperanza”, expresó en su momento a los medios.
Para él, la fortaleza de Juan Felipe era la mayor garantía para no abandonar el lugar ni la búsqueda. “Estoy seguro de que mi hijo está vivo”, manifestó mientras aguardaba novedades en el punto del colapso, describiéndolo además como un hombre fuerte, un “berraco” y un ganador.
Al final, durante la tarde de este viernes 14 de agosto, tanto su familia como los organismos de socorro en el lugar confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Juan Felipe, tras cinco días de ardua búsqueda.
Un proyecto familiar que quedó suspendido