Las tres mesas de negociación que permanecían abiertas desde el Gobierno de Gustavo Petro quedaron oficialmente desmanteladas. El presidente Abelardo De la Espriella firmó el 28 de agosto nueve resoluciones con las que puso fin a los procesos de diálogo con las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Calarcá, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).
Las decisiones cierran los procesos de negociación que la administración Petro abrió como parte de la política de “Paz Total”, donde los grupos armados aumentaron su presencia durante ese periodo. Según un informe de la FIP citado por EL COLOMBIANO, estas estructuras pasaron de 15.120 integrantes en diciembre de 2022 a 28.802 en julio de 2026, un crecimiento cercano al 90 %.
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Las resoluciones establecen el fin de las mesas, revocan el reconocimiento de integrantes de los grupos armados como representantes y retiran las designaciones de los delegados del Gobierno. En el caso de las ACSN, además, las medidas incluyen la solicitud de reactivación de órdenes de captura contra integrantes de esa organización.
Uno de los procesos que termina es el que se adelantaba con las estructuras que quedaron bajo el mando de Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. La Resolución 343 de 2026 ordenó terminar la mesa de diálogos por “ausencia de voluntad de paz”.
La estructura de ‘Calarcá’ también quedó vinculada a la investigación por el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda. EL COLOMBIANO reportó que ‘Víctor Chalá’, señalado por las autoridades de participar en el crimen, habría llegado a Briceño por orden de ‘Calarcá’ para fortalecer el frente 36 de las disidencias.
La mesa que ahora termina había comenzado en 2023, cuando el Gobierno de Gustavo Petro autorizó las conversaciones con el entonces Estado Mayor Central de las Farc. Las divisiones dentro de esa organización modificaron el proceso y llevaron a que la negociación continuara con los bloques Magdalena Medio, Jorge Suárez Briceño y Frente Raúl Reyes, bajo el mando de ‘Calarcá’.
Según la resolución, los incumplimientos de los acuerdos alcanzados durante el quinto ciclo y los hechos posteriores llevaron al Gobierno a considerar que no existían elementos para continuar acreditando una voluntad de paz y una intención de reincorporación a la vida civil.
Ya que durante el periodo de la negociación, las estructuras armadas mantuvieron su actividad y capacidad territorial. El proceso con ‘Calarcá’ también estuvo atravesado por la ruptura del antiguo Estado Mayor Central y por los enfrentamientos entre las distintas facciones de las disidencias.
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