Un equipo de investigadores encabezado por la bióloga Kate Adamala, profesora de la Universidad de Minnesota, anunció la creación de una célula sintética capaz de realizar varias de las funciones básicas de un ser vivo, como crecer, copiar su material genético, absorber nutrientes y dividirse para formar nuevas células.
Según los científicos, es la primera vez que un sistema construido completamente con componentes químicos no vivos logra completar un ciclo de vida similar al de una célula natural.
Lea: Ella es Gaia, la oveja que sobrevivió gracias a una placenta artificial creada para bebés prematuros
En un comunicado, Adamala explicó que su grupo de investigación consiguió reproducir mediante procesos químicos lo que hasta ahora solo podían hacer las células biológicas.
La célula, llamada SpudCell, contiene un ADN artificial mucho más pequeño que el de una célula humana. En lugar de estar organizado en un solo bloque, su material genético está dividido en siete pequeñas piezas independientes, lo que permite a los investigadores programar diferentes funciones de manera más sencilla.
Uno de los aspectos más llamativos del desarrollo es la forma en que la célula se divide. Mientras las células naturales utilizan una especie de “esqueleto interno” para separarse, SpudCell usa proteínas que se acumulan en su membrana hasta que esta se parte y da origen a dos nuevas células.
Los investigadores también modificaron una versión de SpudCell para que creciera más rápido. Después de cinco generaciones, esa variante terminó desplazando a la original y mostró una ventaja aún mayor cuando había pocos nutrientes disponibles. Para los científicos, este comportamiento se parece a un proceso de selección natural, en el que las versiones mejor adaptadas sobreviven y se reproducen con mayor éxito.
Sin embargo, en ese último punto hay que recordar que para que eso ocurra los científicos deben estar introduciendo cambios, haciendo intervenciones, todo lo opuesto a lo que plantea la teoría de Darwin.
A futuro, el equipo cree que este tipo de células sintéticas podría utilizarse para fabricar medicamentos, producir moléculas complejas que hoy son difíciles de obtener mediante procesos industriales o desarrollar nuevas herramientas para la biotecnología.
¿Cuál es la polémica alrededor de la creación de SpudCell?
Lo primero es que los resultados del estudio aún no se han publicado en una revista científica revisada por pares. El anuncio se ha difundido dentro del proyecto SpudCell, pero el trabajo todavía no ha superado el proceso habitual de evaluación científica independiente, un paso clave que sirve para validar hallazgos de este tipo.
Para dar a conocer los detalles, lo que hizo el grupo de científicos fue convocar a varios periodistas y resumirles lo que dice en el documento de 190 páginas que publicaron en el sitio web oficial de Biotic, luna organización sin ánimo de lucro cofundada por Aladama que se dedica al desarrollo de células sintéticas.
Por otra parte, investigadores de diferentes países han señalado que la cobertura que se le ha dado desde los medios de comunicación a SpudCell ha sido exagerada, ya que algunos de ellos han asegurado que se trata de la creación de vida en el laboratorio, afirmación que ni la misma Adamala ha hecho.
“En ningún momento se crea vida de novo. Lo que se demuestra es la capacidad de ensamblar manualmente, utilizando componentes bioquímicos y partes celulares preexistentes, un sistema similar a una célula que reproduce algunas de sus funciones”, le explicó Víctor de Lorenzo, licenciado en Química y doctor en Ciencia a El País de España.
En esa misma línea, Juan Pérez-Mercader, investigador de la Universidad de Harvard, sostiene que el avance corresponde principalmente al campo de la biotecnología, porque utiliza componentes biológicos ya conocidos para construir una célula con funciones específicas. En su opinión, esto es diferente a demostrar cómo puede surgir la vida desde materia completamente inerte, una de las grandes preguntas de la ciencia básica.
A pesar de esto, hay otros que consideran que el trabajo de Aladama sí representa un paso importante porque el sistema es capaz de completar un ciclo celular. El siguiente reto sería que logren fabricar proteínas: las SpudCell dependen de ribosomas –estructuras que producen esas sustancias–, los cuales se degradan y hacen que la célula deje de funcionar. Eso, en parte, explica por qué esas células no tienen vida propia, ya que necesitan constante intervención de los científicos.
Es por esto que algunos piensan que, si bien esto no se trató de crear vida en el laboratorio, sí es un paso hacia ello.
“Construir una célula desde cero significa que ya no se está sujeto a las limitaciones ni a la carga evolutiva de la biología natural. Abre la posibilidad de diseñar sistemas y programarlos para que hagan cosas que las células vivas quizá no puedan hacer con facilidad o que simplemente no puedan hacer.
A mi juicio, este es un verdadero avance en la labor de larga data por responder si la química puede organizarse de una manera tan convincente que empecemos a llamarla vida”, aseguró a CNN Yuval Elani, profesor asociado de Tecnologías Bioquímicas en el Imperial College London.
Por lo pronto, Adamala ha dicho que lo que buscan es poner a disposición del mundo la tecnología con que fue creada SpudCell y admitió que, actualmente, estas células no pueden producir algo que sea “suficientemente eficiente”. La meta es continuar su desarrollo para que en el futuro brinde soluciones en múltiples áreas de conocimiento.
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.