Cintillo de indicadores económicos Colombia

Pico y Placa Medellín

viernes

7 y 9 

7 y 9

Pico y Placa Medellín

jueves

3 y 6 

3 y 6

Pico y Placa Medellín

miercoles

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

martes

1 y 4  

1 y 4

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

5 y 8  

5 y 8

Lo importante nunca han sido las piedras

Mientras ellos (los perros) disfrutan con la idea de la posibilidad, nosotros con la idea de posesión; mientras ellos experimentan goce, nosotros esfuerzo, quizá por eso ellos viven felices y nosotros vivimos tan inconformes.

hace 45 minutos
bookmark
  • Lo importante nunca han sido las piedras

Por Sara Jaramillo Klinkert - @sarimillo

Curry adora tomar el sol, revolcarse en la manga, hacer siestas de horas y estorbar en la cocina porque qué tal que se caiga un pedacito de pollo, más ahora que la mamá anda tan tembleque. Adora que le soben la panza, que le dejen un cachito de arepa y que pronuncien su nombre. Apenas lo oye se le paran las orejas y le brillan los ojos y el hocico se le tuerce en una sonrisa. Como buena perra, Curry adora muchas cosas, pero ninguna como ir al río a nadar. Hay que llevarla todos los días y si el encargado de turno se está demorando ella busca los tenis de ir al río, se los lleva y luego ejerce presión para que se los ponga. Si por alguna razón nadie puede llevarla se enoja y pasa el resto del día ideando pequeñas venganzas que luego pone en ejecución. Si hablara, creo que no se haría entender tanto.

Dije una imprecisión. Dije que Curry adora nadar, pero cuando va al río no se mete así sin más. Hay que pararse en la orilla y agacharse a recoger piedras que después hay que lanzarle bien, pero bien lejos, para que ella tenga una motivación para nadar hacia el punto exacto donde han caído. Por supuesto, en trece años, jamás ha cogido ni una sola porque, claro, se hunden antes de que ella llegue, pero el hecho es que nunca, nunca, ha dejado de intentarlo. En estos días le lancé piedras hasta que me dolió el brazo, entonces amagué con detenerme varias veces y, en todas ellas, la perra me miraba a mí y luego miraba la piedra con una determinación y un interés que pocas veces he visto en un ser humano.

Mientras caminábamos de vuelta a la finca, Curry iba feliz agitando la cola, seguramente pensando en todas las piedras que había perseguido. Yo también pensaba en piedras, como no, en que la cuestión más importante del mundo es identificar las tuyas propias, no por las piedras en sí, sino por la motivación que ocultan, por el empeño y la determinación que pones en obtenerlas, aunque al final no las obtengas y eso no importa, nunca ha importado, justo eso es lo que diferencia a los perros de los humanos. Mientras ellos disfrutan con la idea de la posibilidad, nosotros disfrutamos con la idea de posesión; mientras ellos experimentan goce, nosotros experimentamos esfuerzo, quizá por eso ellos viven felices y nosotros vivimos tan inconformes, incluso después de obtener aquello que tanto deseamos.

Lacan tenía razón cuando explicó que el deseo humano no funciona de la misma manera como funciona el mecanismo del hambre o del sueño que se satisface fácilmente comiendo o durmiendo. «El deseo humano no se satisface obteniendo lo que deseas por la sencilla razón de que el deseo no apunta al objeto sino al vacío, por eso, cuando un deseo se satisface no llena, sino que ocurre algo peor: se desplaza». Y después preguntas por qué no eres feliz ni teniendo todas las piedras del mundo. Creo que lo importante nunca han sido las piedras sino descubrir cuál es el vacío que intentas llenar con ellas.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD