Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

La estupidez de olvidar a quién verdaderamente derrotar

hace 6 horas
bookmark
  • La estupidez de olvidar a quién verdaderamente derrotar
  • La estupidez de olvidar a quién verdaderamente derrotar

Por Juan David Escobar Valencia - opinion@elcolombiano.com.co

Más peligroso que permitir la consolidación del destructivo proyecto marxista iniciado por el actual gobierno que tiene cuantiosos recursos públicos y enormes “colaboraciones” de actores criminales, es que los llamados a evitarlo y por el contrario tenemos recursos limitados, los usemos para dañar a los aliados. La estupidez de olvidar a quién debe derrotarse es más letal que el más peligroso de los enemigos.

Angustia ver sectores políticos con idéntico propósito común de evitar el colapso del país, gastando energía compitiendo entre ellos en vez de complementarse; disparando para los lados y no hacia el frente. Si gastamos las municiones en “fuego amigo”, por idiotas nos merecemos la peor de las suertes, la consolidación del proceso de venezolanización de Colombia a manos de un marxista más peligroso que el actual.

Formado como ingeniero, recuerdo algunos de sus conceptos, y usaré un ejemplo para explicar mi preocupación. Por dejarnos imponer el ámbito de la discusión política, caímos en la trampa de pensar que el problema del país es ubicarse en una “visión horizontal de la política”, “eje x”, y quedar atrapados en conceptos borrosos y subjetivos de “izquierda, derecha y un inexistente centro”, que nadie sabe qué son pero todos tienen su versión particular. El verdadero problema no es si el país se mueve horizontalmente hacia el oriente o el occidente, sino en el sentido vertical, el “eje y”, de si nos hundimos y caemos en el insondable abismo del marxismo liberticida y dictadura de lo público, o por el contrario nos “elevamos”, “ascendemos” en la dirección de la democracia, la iniciativa privada solidaria y la libertad.

Como el reto es levantar o elevar al país que parece haberse lanzado al precipicio, recordemos cómo se levanta una carga pesada, en vez de moverla lateralmente. Imagínese una grúa que debe levantar algo. Lo que conecta la grúa con la carga no son barras de acero uniformes, aparentemente más sólidas, sino cables de acero. ¿Sabe por qué se usan cables y no barras? Porque para esta tarea el cable tiene ventajas sobre la barra. Un cable tiene mayor relación resistencia-peso y se comporta mejor a la flexión que una barra, y por ello se desempeña mejor en circunstancias donde la turbulencia, los vientos o fuerzas laterales pueden hacer ondear la carga.

¿Cómo se construye un cable de acero? En vez de una masa uniforme de acero como la barra, un cable se construye con el entrelazado de otros cables de menor calibre, incluso con algunas variaciones y matices que previamente se entrelazaron, y luego se unen alrededor de un núcleo o elemento común para configurar “unidos” un instrumento más fuerte, flexible y que integra diversas propiedades para elevar una carga.

Quienes sigan pensando que lo importante es que gane Paloma “o” Abelardo, son idiotas. La conjunción no es “o” sino “y”. Esos cables, con similitudes y algunas particularidades podrán enfrentarse unidos al reto de no dejar caer a Colombia si luego de la primera vuelta se entrelazan, no importa si el “letrero” queda a nombre de uno solo de sus componentes.

El país no necesita marxistas en el poder, pero mucho menos votantes estúpidos con visiones miopes y tribales de lo fundamental para salvarlo.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD