El desempeño financiero de las principales empresas colombianas durante el primer trimestre de 2026 reflejó una pérdida de dinamismo de la economía y mayores presiones sobre la rentabilidad corporativa.
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Los resultados muestran un panorama mixto. Sectores como minería y comercio mantienen crecimientos relevantes, pero la mayoría de las compañías reportaron menores utilidades.
El desempeño financiero de las principales empresas colombianas durante el primer trimestre de 2026 reflejó una pérdida de dinamismo de la economía y mayores presiones sobre la rentabilidad corporativa.
La mayoría de las compañías reportaron contracciones en sus utilidades netas frente al mismo periodo de 2025. Entre los casos más representativos se encuentra ISA, cuya utilidad cayó 20%, mientras que Celsia observó una disminución de 46% y Conconcreto reportó un retroceso de 50,1%.
Otras empresas incluso pasaron de ganancias a pérdidas. Grupo Nutresa cerró el trimestre con pérdidas netas por $15.081 millones, luego de haber reportado utilidades un año atrás. Fabricato también cambió de números positivos a pérdidas por $556 millones.
Pese al contexto retador, algunas compañías lograron sobresalir. Mineros fue una de las excepciones más destacadas, con un crecimiento de 61% en ingresos y de 104% en utilidad neta, impulsado por el incremento en los precios internacionales del oro y mayores niveles de producción.
Uno de los factores que más incidió en los resultados empresariales fue el impacto del impuesto al patrimonio en Colombia, que deterioró las utilidades netas de compañías como ISA, Grupo Sura, Conconcreto y Enka.
A esto se sumó un entorno macroeconómico todavía desafiante. En marzo de 2026, la tasa de intervención del Banco de la República alcanzó 11,25%, manteniendo elevados los costos financieros para empresas y consumidores.
La inflación también siguió presionando la actividad económica. Aunque durante 2025 había mostrado señales de moderación, en marzo de 2026 la variación anual se ubicó en 5,56%, todavía por encima del rango meta del Banco de la República.
El contexto internacional también afectó los balances corporativos. El fortalecimiento del peso colombiano frente al dólar y el real brasileño redujo el valor en pesos de los ingresos de empresas con operaciones internacionales, afectando las cifras consolidadas al momento de la conversión cambiaria.
Los sectores de energía e infraestructura estuvieron entre los más impactados durante el primer trimestre del año.
En el caso de la energía, las empresas enfrentaron menores precios en bolsa y una mayor hidrología, factores que redujeron los ingresos. Celsia, por ejemplo, reportó una caída de 12,4% en sus ingresos ordinarios, mientras que Isagén también observó menores ingresos debido a la disminución en los precios de energía.
Adicionalmente, compañías de servicios públicos e infraestructura, como ISA y Odinsa, se vieron afectadas por un menor crecimiento de índices de precios en países como Brasil y Chile. Esto redujo los llamados “escaladores” o mecanismos de indexación que actualizan monetariamente los activos y contratos.
En construcción e infraestructura, la finalización de grandes proyectos afectó la generación de ingresos. Construcciones El Cóndor reportó una disminución de 41% en ingresos, aunque logró mejorar su eficiencia operativa y reducir sus pérdidas netas frente al mismo trimestre del año anterior.
En contraste con otros sectores, el comercio minorista y la minería tuvieron un comportamiento más favorable.
Grupo Éxito mostró resiliencia en medio del entorno económico complejo. La compañía reportó un crecimiento de 3,5% en ingresos netos, excluyendo el efecto cambiario, y aumentó su Ebitda recurrente en 16,5%.
Por su parte, el sector minero se benefició del buen momento de los precios internacionales del oro. Mineros lideró el crecimiento entre las compañías analizadas gracias al aumento en producción y al entorno favorable para los metales preciosos.
En el sector financiero, Grupo Sura logró mantener estabilidad en sus ingresos totales, con un crecimiento de 12,1%. Sin embargo, el desempeño de sus inversiones, especialmente en Bancolombia, se vio afectado por el impacto del impuesto al patrimonio sobre los resultados de las compañías participadas.
El holding financiero anotó que la Corte Constitucional declaró la inexequibilidad de los decretos 1390 y 1474 de 2025, que aumentaban en 15 puntos adicionales la tarifa del impuesto sobre la renta para instituciones financieras y aseguradoras.
En esa línea, Grupo Sura advirtió que está monitoreando los desarrollos jurisprudenciales que puedan derivarse de estas decisiones, estimando que el impacto en el reconocimiento del gasto por impuesto diferido podría ascender a $20.953 millones.
Los resultados corporativos del primer trimestre reflejaron una economía colombiana con menor ritmo de crecimiento.
Y es que el PIB creció 2,2% en el primer trimestre de este año, cifra muy similar a la reportada para el cuarto trimestre de 2025, sin embargo, por debajo del crecimiento para el año completo de 2025 de 2,6%.
El crecimiento continuó siendo impulsado por el consumo. En su composición, se sigue observando una dinámica del consumo privado por encima del PIB (2,7%) y un consumo público con alta dinámica (7,8%).
La combinación de mayor carga tributaria, costos financieros elevados, inflación persistente y volatilidad en los mercados internacionales terminó pesando más que el crecimiento operativo para buena parte del sector empresarial colombiano durante el arranque de 2026.