La economía colombiana recibió este miércoles 8 de abril una noticia agridulce. La agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P) anunció el recorte de la calificación de la deuda soberana de Colombia, pasando de BB a BB-.
Si bien el ajuste profundiza la pérdida del grado de inversión, la entidad cambió la perspectiva de “negativa” a ”estable”, lo que envía un mensaje de relativa calma sobre el cumplimiento de los pagos a mediano plazo.
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Las razones del descenso de la calificación crediticia de Colombia: déficit y deuda
El reporte de S&P evidenció que el país no ha logrado cerrar la brecha entre lo que gasta y lo que recauda. Según la agencia, se prevé que Colombia mantenga déficits fiscales considerablemente altos durante los próximos años.
A pesar de que el Gobierno ha implementado políticas fiscales que han dado un soporte marginal al empleo y al consumo, el costo estructural ha pasado factura en varios frentes:
1. Inflación al alza: Las expectativas de precios siguen siendo una preocupación.
2. Déficit externo: La cuenta corriente se ha ensanchado.
3. Endeudamiento: El nivel de deuda externa ha mostrado un incremento que limita el margen de maniobra del Ministerio de Hacienda.
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¿Por qué la perspectiva es “estable”?
A pesar de la degradación de la nota, el mercado respira con cierta cautela gracias al cambio en la perspectiva.
S&P confía en que el Gobierno logrará reducir el déficit de manera gradual sin asfixiar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), el cual se espera que se mantenga en niveles moderados.
”La perspectiva estable se fundamenta en la expectativa de que el Gobierno ajustará sus finanzas paulatinamente mientras sostiene un crecimiento económico moderado”, señala el informe técnico.