Luego de experimentar una reducción que fue motivo de consternación, el Metro de Medellín volvió a incrementar su número de viajes en 2025, año en el que se realizaron 1,9 millones de viajes más en comparación con 2024.
El dato fue entregado por esa empresa de transporte masivo durante la presentación de su más reciente informe de sostenibilidad, en el que se precisó que mientras en 2024 el acumulado de viajes se había ubicado en 308 millones, en 2025 ese mismo indicador se ubicó en 310 millones.
Este último acumulado, añadió la empresa, representa un cumplimiento de un 100,4% de la meta presupuestada para 2025.
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“Esto representa 1,4 millones de viajes por encima de lo proyectado. En comparación con 2024, cuando se registraron 308,3 millones de viajes, el resultado de 2025 muestra un incremento del 0,6%, equivalente a 1,9 millones de viajes adicionales en el sistema SITVA (Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá)”, plasmó la entidad en su informe.
A pesar de representar una recuperación, las cifras de 2025 todavía están por debajo del total de viajes alcanzado en 2023, cuando se realizaron 312,5 millones.
Este comportamiento se explica por el cambio en los hábitos de la ciudadanía, que durante los últimos años ha ido abandonando el transporte público.
En la última encuesta Origen-Destino, realizada por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, quedó plasmado que si bien el transporte público sigue siendo un eje clave para la movilidad de la ciudad (representa el 33,8% de los viajes), en la última medición sufrió una caída del 14%.
En contraste, los viajes en transporte privado tuvieron un crecimiento del 22,3%, en el que tiene especial peso el viaje en moto, cuya tenencia aumentó en un 48%.
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Según han advertido expertos en movilidad, varios factores explican esos cambios.
Uno de los más importantes se asocia con los tiempos de desplazamiento, ya que mientras en el transporte público un viaje en promedio está tardando 56 minutos en el Valle de Aburrá, en los vehículos privados está tardando 39 minutos.
Desde la pandemia, la ciudad también ha experimentado otros cambios, sobre todo asociados a la implementación de la tecnología en la vida cotidiana.
Además de un auge en el uso de las aplicaciones de transporte, como Uber, Didi, Cabify, entre otras, la implementación de modalidades de trabajo remoto también ha cambiado el comportamiento de la ciudadanía.
Por ejemplo, una de las novedades más importantes de la última encuesta Origen-Destino se asocia a que la proporción de personas que se mueven en general en la ciudad cayó de 74% al 68%.
“Hay empresas que han adoptado con sus colaboradores sacar un día flexible, dependiendo obviamente de las empresas, donde tú tienes un día de la semana en el que no necesariamente tienes que ir hasta tu oficina o tu lugar de trabajo físicamente, sino que lo puedes hacer desde la casa”, explicó por ejemplo el profesor Andrés Pava Restrepo, docente de la Universidad EIA y director del Site (Grupo de Investigación en Sostenibilidad, Infraestructura y Territorio), en diálogo con este diario en febrero de 2025.
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El docente señaló además que el gran problema de fondo para el transporte público en el largo plazo es el costo de desplazamiento entre un viaje en moto o en transporte público, ya que son muy similares y muchos ciudadanos han optado por comprarse un vehículo particular para tener mayor autonomía en sus desplazamientos.
En medio de este panorama, el gerente del Metro, Tomás Elejalde, destacó la importancia de la ampliación de la flota en la que se embarcó el sistema recientemente, que en el caso de la línea de metro pesado no solo permitirá aumentar la comodidad de los usuarios, sino reducir el tiempo de espera entre trenes.
Sobre dicho proceso, Elejalde apuntó que la empresa ya está preparada para recibir 13 trenes nuevos que fueron adquiridos por la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, que en total sumarán 39 vagones nuevos.
De igual forma, el funcionario señaló como clave la expansión del sistema hacia zonas que sufren de una gran congestión vehicular, como San Antonio de Prado, en donde comenzará a construirse un nuevo metrocable.
En esa expansión, la empresa también señaló tener centrados sus esfuerzos en la construcción del metro ligero de la 80, la línea más importante desde el metro pesado y que permitirá conectar a gran parte del occidente de Medellín con el sistema de transporte masivo.
De acuerdo con los datos entregados con corte a mayo, el porcentaje general de avance de todos los contratos asociados al metro de la 80 ya está en un 50%.
Con ambas obras y mejoras, el objetivo es reducir los tiempos de desplazamiento y fomentar que los ciudadanos usen más el transporte público por encima del vehículo privado.