Las estructuras criminales que operan en Medellín han ampliado su portafolio delictivo y hoy no solo están involucradas en casos de extorsión y microtráfico, sino también en la prestación de servicios de seguridad y protección a capos extranjeros que llegan a la ciudad para coordinar negocios ilegales o evadir a las autoridades de sus países de origen.
Las investigaciones adelantadas por las autoridades evidencian que variadas estructuras del crimen organizado transnacional han encontrado apoyo en grupos delincuenciales locales, que les ofrecen logística, movilidad y esquemas de escoltas a cambio de millonarios pagos.
Este fenómeno ha quedado al descubierto debido al fortalecimiento de la lucha contra el crimen transnacional en Medellín. Desde 2021, la ciudad cuenta con 19 bases de datos internacionales, lo que ha permitido 65 capturas por circular roja de Interpol.
De ese total, 52 se han realizado desde 2024, y seis en lo que va de 2026, correspondientes a extranjeros que pretendían ocultarse en el área metropolitana.
Le puede interesar: 29 capos internacionales han sido capturados en Antioquia desde 2024
“Los cuidan estructuras criminales de Medellín, lo que constituye en muchos casos otra renta criminal que tienen estas estructuras de acá para ofrecer servicios de guardaespaldas y de cuidado a mafiosos de otras partes del mundo, que sepan que estas investigaciones van a llegar a quienes les prestaban la vigilancia y seguridad”, dijo el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.
Uno de los casos más recientes es la captura de Jean Carlo Valderrama, alias Balín, cabecilla de la estructura criminal panameña Los Sam 23, también conocida como Jordan 23, quien fue sorprendido durante un allanamiento en un apartamento del sector El Poblado, donde se desarrollaba una reunión entre integrantes de la organización.
En el procedimiento fue capturado alias Pirri, señalado como parte de su esquema de seguridad y plenamente identificado como integrante de una estructura criminal de Medellín.
Según investigaciones, este hombre llegó a la ciudad hace aproximadamente un año y tejía alianzas criminales mediante el intercambio de armas, rutas de narcotráfico y esquemas de lavado de activos.
Balín, al parecer, utilizaba bandas criminales de Medellín para evadir las acciones policiales en su contra y mover “correos humanos” desde Panamá a Colombia.
Entérese: Asesinaron a Santiago Gallón, capo del narcotráfico señalado del asesinato de Andrés Escobar
Un hecho similar ocurrió con Roberto Nastasi, presunto integrante de Ndrangheta, una de las mafias más peligrosas de Italia, capturado en el municipio de Bello, quien también contaba con protección de grupos delincuenciales locales de Medellín y el Área Metropolitana y era el enlace del Clan del Golfo con esta mafia en Europa.
“Muchos de esos grupos negocian con estructuras de México, se juntan con ELN, se juntan con las Farc y con el Clan del Golfo para llevar droga a otras partes. Estos ciudadanos extranjeros, de otros países que vienen a Medellín y que tienen alianzas con esas estructuras para delinquir alrededor del narcotráfico, del tráfico de armas y de redes de trata de personas. Piden siempre el apoyo en términos logísticos y de seguridad”, añadió el mandatario.
Desde la Alcaldía se advirtió que las investigaciones continúan y que los grupos locales que presten servicios de vigilancia y escolta a mafiosos extranjeros también serán judicializados.
“En algunos de esos casos usted encuentra criminales que han pagado cárcel por narcotráfico en la calle, se les hacen requisas y tienen inclusive armas amparadas. Y tienen por ahí dizque carné de escoltas de compañías de vigilancia privada desde otras ciudades. Acá hay unas mafias ligadas y permean una corruptela inmensa alrededor de estos temas”, concluyó el alcalde.
Regístrate al newsletter