La aparición de agua turbia y con olores desagradables en los grifos de miles de habitantes de Guadalajara, en el estado mexicano de Jalisco, ha generado protestas ciudadanas y cuestionamientos a las autoridades por la calidad del servicio.
Aunque los primeros reportes se remontan a una década atrás, los residentes consultados por CNN en Español aseguran que el problema se agravó durante los últimos dos años y empeoró en diciembre de 2025.
Según un reportaje, Azucena Herrera, habitante del centro histórico de Guadalajara, contó que las quejas aumentaron por los cortes inesperados y los olores que percibían en el agua.
“Ya eran diferentes tipos de olores, olor a huevo, olor como metálico, olor a podrido, olor a excremento”, relató Herrera al medio.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que el principal problema de la ciudad ya no es el abastecimiento, sino la calidad del agua. Según explicó, el deterioro estaría relacionado con años de falta de mantenimiento de la infraestructura que transporta y trata el recurso proveniente del lago de Chapala, fuente que abastece al 65% de la ciudad.
Riesgo Sanitario
Las preocupaciones por la calidad del agua también se apoyan en un análisis realizado en junio por organizaciones civiles y académicos locales. El grupo recolectó muestras en viviendas de 90 colonias para evaluar las condiciones del recurso.
Según los resultados presentados, las muestras registraron presencia de bacterias fecales, metales pesados como plomo y mercurio, y una ausencia generalizada de desinfección.
Héctor Morales Gil de la Torre, académico de la Universidad ITESO y responsable del análisis, señaló a CNN que estos hallazgos justifican mediciones más profundas y una comunicación transparente de las autoridades sobre los riesgos para la población.
En marzo, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco emitió una recomendación en la que señaló a seis dependencias gubernamentales por vulnerar el derecho de los habitantes a contar con agua limpia.
Sin embargo, la Secretaría de Salud de Jalisco aseguró en julio que no había evidencia de un aumento de enfermedades relacionadas con la mala calidad del agua, como molestias estomacales o afectaciones en la piel. Al mismo tiempo, recomendó evitar utilizar agua del grifo para lavarse los dientes y optar por agua purificada.
Aida Guerrero de León, profesora de la Universidad de Guadalajara y especialista en gestión de recursos hídricos y salud ambiental, advirtió que la falta de un sistema oficial de monitoreo continuo dificulta que los ciudadanos conozcan con certeza la calidad del agua que reciben.
El descontento llevó a miles de personas a protestar el domingo 11 de octubre frente a la residencia oficial del gobernador. Los manifestantes exigieron mejoras en la calidad del agua, información sobre su composición y la activación de una alerta sanitaria.
La movilización terminó en enfrentamientos con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los participantes. Según la Fiscalía estatal, 39 personas fueron detenidas. Lemus ordenó su liberación, aunque cuatro quedaron vinculadas a proceso. Además, 17 policías son investigados por su presunta actuación irregular y el posible uso indebido de la fuerza.
Ante la crisis, el Gobierno estatal anunció obras de corto y largo plazo, entre ellas la ampliación de la planta potabilizadora de Guadalajara, que lleva cerca de 70 años de servicio y habría superado su capacidad operativa.
También se planteó construir un nuevo acueducto que, de recibir la aprobación del Congreso local, podría estar terminado en dos años.
Mientras avanzan las intervenciones, las autoridades implementaron un programa de suministro por turnos que contempla suspender el servicio entre dos y tres días por semana para 2,3 millones de habitantes, de los 5,5 millones de usuarios del sistema.
Una infraestructura que acumula décadas de deterioro
El consultor en hidrología Josué Sánchez Tapetillo explicó a CNN que los dos sistemas que transportan agua desde el lago de Chapala hasta Guadalajara presentan problemas de antigüedad.
El más antiguo tiene unos 70 años, funciona a cielo abierto y estaría expuesto a descargas residuales de viviendas, industrias y actividades agrícolas. El segundo, un acueducto cerrado, fue construido hace aproximadamente cuatro décadas.
Según el especialista, la planta potabilizadora de Miravalle, que recibe el agua transportada por ambos sistemas, debió ampliarse o reemplazarse hace al menos 20 años.
Sánchez Tapetillo agregó que las primeras señales claras del deterioro se registraron hace una década y cuestionó que las tres administraciones estatales anteriores no hubieran resuelto el problema.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Por qué el agua sale turbia y con malos olores en Guadalajara, México?
- La crisis estaría relacionada con el deterioro de la infraestructura de transporte y potabilización, además de posibles descargas de aguas residuales en el recorrido desde el lago de Chapala. Las causas específicas siguen bajo revisión de las autoridades.
- ¿Qué encontraron los estudios sobre la calidad del agua en Guadalajara?
- Un muestreo ciudadano realizado en junio en 90 colonias reportó presencia de bacterias fecales, plomo y mercurio, así como deficiencias generalizadas de desinfección. Los resultados fueron presentados por organizaciones civiles y académicos locales.