El Parlamento Europeo aprobó este jueves un endurecimiento significativo de la política migratoria del continente y validó la idea de crear “centros de retorno” para enviar a migrantes fuera de la Unión Europea (UE).
Estas medidas fueron reclamadas por la mayoría de los Estados miembros, así como por los eurodiputados de derecha y extrema derecha, que celebraron la votación con un fuerte aplauso en el hemiciclo.
Actualmente, solo alrededor del 20% de las órdenes de expulsión emitidas en la Unión Europea se llevan a cabo realmente, unos datos muy criticados por los defensores de una línea migratoria más estricta.
Bajo presión para endurecer la política, la Comisión Europea presentó hace un año un texto destinado a aumentar el número de expulsiones.
El dispositivo fue validado este jueves por una amplia mayoría de eurodiputados de derecha, extrema derecha y centro, reunidos en sesión plenaria en Bruselas.
Este texto permitirá “garantizar un principio simple: si llegas ilegalmente a Europa, asegúrate de que no te quedarás”, celebró el eurodiputado de derecha francés François Xavier Bellamy.
Autorizaría a los Estados miembros a abrir centros para migrantes en países fuera de la UE, para enviar allí, y posiblemente retener, a personas cuya solicitud de asilo haya sido rechazada y que tengan la obligación de abandonar el territorio.
El texto aprobado también establece reglas y sanciones más estrictas para los solicitantes de asilo rechazados que se nieguen a abandonar el territorio de la UE, incluyendo la confiscación de documentos de identidad, detenciones y prohibiciones prolongadas de entrada.
Finalmente, incluye un reconocimiento mutuo de las decisiones tomadas por cada Estado miembro, de modo que, por ejemplo, una decisión adoptada en Francia pueda aplicarse en España y viceversa.
Ante la determinación, la dirigente del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, anunció desde ya que promoverá “las mayores deportaciones” en la historia de Alemania.
“En 100 días, cerraré las fronteras, eliminaré las ayudas a los inmigrantes y llevaré a cabo las mayores deportaciones de la historia de Alemania”, sostuvo.