Heliconia, antes llamado Guaca por su gran cantidad de tesoros enterrados durante la época en que la sal era riqueza, es el lugar que cautivó a Ibet Bustamante por sus relatos. Desde niña creció escuchando las historias del marrano verraco, el viejo Cosiaca y las antiguas minas de sal.
A pesar de residir en Medellín, durante sus vacaciones visitaba sin falta a sus abuelos en el municipio. Incluso después de construir una vida profesional como ingeniera de productividad y calidad y docente universitaria, decidió regresar a Heliconia con su madre y su padre.
“Cuando nos vinimos yo ya veía a Heliconia con otros ojos”. En su mente tenía la idea de crear un proyecto relacionado con el turismo. Por eso, en un principio, pensó en montar un espacio para sentarse a hablar. “Un lugar que tenga café e historias por contar. Ese era el mínimo viable”. Así comenzó El Parche Las Salinas, una tienda que vende productos hechos en Heliconia.
Con la iniciativa en marcha, los emprendimientos del municipio no tardaron en preguntar por un espacio para pensar y organizar el turismo del pueblo. De esta manera, se formó, en cabeza de Ibet, la Asociación Helicón Turismo Comunitario.
Hoy, entre cervezas artesanales, macramé, 7 marcas de café, vino elaborado con frutas locales, jabones, mermeladas, hospedajes asociados y recorridos naturales, suman 19 emprendimientos y un espacio físico que los habitantes reconocen como un acopio para los turistas. Antes la gente preguntaba ¿qué hay para hacer en Heliconia? Y respondían ‘aquí no hay nada’. Ahora estamos logrando que todo el derrame económico que se da con el turismo se quede en las familias de acá”.
La apuesta tiene tanta fuerza que en 2026 se conformó la Mesa Local de Turismo de Heliconia, liderada por Ibet y conformada aproximadamente por un 60 % de mujeres. “Aquí somos más las mujeres las empoderadas del turismo. Antes siento que los hombres nos están siguiendo a nosotras”.
Desde la creación de la asociación, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia ha sido una aliada. Les ha brindado asesoría para la documentación y la definición de los estatutos. También las ha acompañado a través de cursos y congresos. “Yo no fui formada en turismo, pero con la Cámara de Comercio he aprendido”.
Ibet se describe a sí misma como “muy mamá”, una cualidad que también se refleja en su forma de liderar: acompaña, enseña y ayuda a otros. Desde la asociación, ha encontrado una manera de compartir esa vocación con los emprendedores de su municipio.
