Hija de agricultores y oriunda de Concordia, Adriana Sánchez aprendió desde joven que alcanzar sus metas requería esfuerzo e independencia. “Mi mamá me decía: ‘estudie para que no dependa de un hombre’”. Con esa convicción, en 2001 se decidió por el Derecho.
Su disciplina y rigurosidad la llevaron a ocupar el cargo de personera municipal de Concordia. Después se desempeñó como comisaria de familia en Zaragoza, Nechí y finalmente en Armenia Mantequilla, municipio al que llegó hace 14 años y donde se estableció. Con el tiempo empezó a ganar fama como repostera. Su gusto por las tortas nació en la infancia, cuando su madre las preparaba sin batidora y sobre una parrilla, tanto para su lonchera del colegio como para las celebraciones familiares.
“Yo siempre he tenido una fijación por la repostería y la panadería, y en Armenia, viviendo sola, me empecé a preparar mis cosas”. Su primera batidora la compró por internet, sin imaginar que recibiría un equipo profesional de 4,7 litros. El tamaño la llevó a preparar grandes cantidades de masa que terminaban en postres compartidos en la comisaría. Se hizo tan habitual verla con algún postre que, cuando preguntaban por ella, la anunciaban como la doctora torta.
Sin proponérselo, Adriana se convirtió en repostera. “Yo me imagino los sabores, empiezo a mezclar y me sale: una torta de Baileys con Oreo o una de piña colada con licor”.
En 2021 una familia insistió en pagarle por una torta encargada y después de aceptar el trabajo, los clientes empezaron a llegar sin que ella se hubiera planteado un negocio. No solo tuvo que buscar empaques, moldes y más ingredientes, sino que tuvo que estructurar muy bien su tiempo para dar abasto con ambos trabajos.
El nombre de “Happy” se le ocurrió al pensar en la felicidad que se siente cuando alguien se come una torta. Uno de sus principios, el que le permite cumplir con su apretada rutina, es hacer siempre lo que le gusta. “Yo hago tortas por amor y el día en que me aburra no sigo”.
Con más de 80 pedidos al mes, su catálogo incluye tortas tradicionales y refrigeradas de hasta 25 porciones, alfajores, red velvet, galletas, cupcakes y preparaciones más particulares.
Su compromiso con la legalidad también la llevó a formalizar su empresa ante la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. Adriana reconoce el valor de todas las capacitaciones, cursos, actividades disponibles y beneficios que ofrecen para el crecimiento empresarial.
La disciplina, la honestidad y la solidaridad han sido las guías en su trabajo trayectoria profesional y su empresa. También las que le han permitido mantener ambos caminos.
