Los ventanales, llenos de fotografías de comida típica y comida rápida, del restaurante El Balcón del Buen Sabor atrapan la vista de quienes llegan al parque principal de Campamento. Sin embargo, es el olor, que inunda las escaleras para subir el local, el elemento clave para tomar la decisión de entrar. En su cocina, las manos de las mujeres mueven con destreza las ollas y sartenes que se vacían en el armado de los menús. Los platos, repletos de comida, llegan hasta los clientes y sacian su apetito. Las risas y las palabras de quienes hacen posible este trabajo no faltan, entre ellas se destacan las de Patricia Olayo, su propietaria y quien ha hecho del restaurante una fuente de empleo.
Patricia nació en la vereda El Reposo, en Campamento. Su familia, de origen campesino, le enseñó desde pequeña las bondades del trabajo duro. Por eso, cuando quedó en embarazo, a sus 17 años, sabía que a través de este medio saldría adelante. Se mudó con el padre de su hija cerca del casco urbano, y entre las labores del hogar y su empleo como cocinera pasó sus días.
Fue en una clase de emprendimiento, mientras adelantaba sus estudios en el Sena, que su visión sobre su futuro cambió. “Un profesor nos decía mucho que no podíamos quedarnos trabajando para los otros, que era importante que tuviéramos lo nuestro”.
Esa idea se quedó en su cabeza y cuando vio el letrero de se vende en un restaurante del pueblo no dudó en comprarlo. “Yo ni sabía cómo iba a pagar. Valía nueve millones. Al final, mi mamá me prestó unos ahorros y la otra parte en una cooperativa”.
Así, en 2018, comenzó con El Balcón del Buen Sabor. Los primeros meses fueron duros, aunque contaba con la experiencia de los trabajadores que estaban con la propietaria anterior, debió pedir fiados todos los alimentos. Además, las ventas eran bajas.
A los meses, comenzaron a construir un edificio comercial en el parque del pueblo. Le propusieron que alquilara uno de los locales. Llena de miedo, pero esperanzada en un mejor futuro trasladó su negocio y las ventas aumentaron. Hoy, El Balcón del Buen Sabor crea cinco empleos directos y ocupa dos locales contiguos.
La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia ha hecho parte de ese crecimiento. “Con el registro en mano hice los préstamos para mejorar el restaurante. Además, el fortalecimiento de mi empresa me ha permitido tener mi casa propia”.
Su meta es continuar creciendo para brindarle una educación universitaria a su hija, quien este año termina su bachillerato. “Ya he construido mi empresa. No fue fácil, pero me siento muy orgullosa. Ahora estoy recogiendo los frutos”.
