Detrás de él y del seleccionador Luis de la Fuente, descendieron los restantes jugadores, entre ellos la estrella Lamine Yamal y el goleador de la final, Ferran Torres, para subirse a unos autobuses con carteles en sus laterales que leían “Enhorabuena campeones”.
Tras ser recibidos por el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela y por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de La Moncloa, iniciarán un desfile por las calles de Madrid a bordo de un autobús de dos pisos.
Recorrerán grandes avenidas de la capital española hasta llegar a la plaza de Cibeles, sede del ayuntamiento de Madrid, donde tendrá lugar una ceremonia de homenaje en un ambiente que se anuncia electrizante.
Se espera que alrededor de un millón de personas inunden las calles para ver a sus ídolos, según estimó el delegado del gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien precisó que más de 2.000 policías y 400 agentes de la Guardia Civil estarán a cargo de la seguridad.
Una celebración merecida
Algunos aficionados, radiantes pese a la corta noche, planean celebrar este lunes, como Bruno González del Yerro, un hombre de 32 años que trabaja en finanzas y que afirma a la AFP que habrá que “celebrarlo de alguna manera”, ya que “esto solo ocurre cada cuatro años y España llevaba como dieciséis años sin ganarlo. ¡Por lo menos una celebración se merece!”.
Tras una larga noche de fiesta, Tomás Hernanz, un estudiante de bachillerato de 18 años, lleva la bandera roja y amarilla de España anudada sobre los hombros. Su plan es “pasar todo el día por Madrid” y disfrutar de “un sentimiento que queremos vivir ahora y no nos vamos a arrepentir”.
“Estaré preparado para recibir a nuestros campeones”, dice José Márquez, un militar de 37 años que intenta como puede disimular el cansancio: “A las 2 me acosté así que vengo con un poquito de sueño, pero merece la pena”.
En cuanto sonó el pitazo final, ya entrada la noche del domingo, España entera estalló de alegría tras este título, celebrado en una noche de júbilo. Una velada, sin embargo, ensombrecida por la muerte de un adolescente de 13 años en la provincia de Salamanca (oeste) al derrumbarse una fuente a la que se había subido con otras personas.
España, dominio total
La superioridad de la Roja en el torneo quedó reflejada en los premios: el capitán Rodri Hernández fue designado el mejor futbolista de la competición; el defensa Pau Cubarsí (19 años) el premio al mejor joven y el portero Unai Simón el Guante de Oro, al recibir un solo gol en todo el certamen (en cuartos frente a Bélgica).
El premio al máximo goleador fue para el francés Kylian Mbappé, con 10 (Lionel Messi se quedó en ocho), quien además se convirtió en el anotador histórico de los Mundiales, con 22 tantos.