“¡Qué batalla! El segundo set fue épico. Jess jugó tan bien que estoy muy contenta de haberlo sacado adelante”, comentó la vencedora, de 26 años, que llega la final siendo una de las mejores competidoras del torneo.
“Estaba muy nerviosa al final y me alegra que haya salido a mi favor... necesito descanso”, añadió. Rybakina, campeona de Wimbledon en 2022, no ha disputado una final de Grand Slam desde la que perdió en Melbourne ante Sabalenka hace dos años.
Este jueves se mostró menos contundente con su servicio que en rondas anteriores. Récord de aces desde el inicio del torneo (35), añadió seis ante Pegula, todos en el segundo set.
La estadounidense intentó llevar a Rybakina a peloteos largos e incluso atraerla a la red, pero no pudo impedir que la pegadora kazaja llevara la iniciativa durante todo el partido.
En el tie break final, Pegula tuvo dos bolas para forzar un tercer set, pero Rybakina mantuvo la sangre fría y con un resto ganador en su cuarta bola del partido por fin cantó bingo.