El papel clave del jabón en polvo
El comandante del Cuerpo de Bomberos, Eduardo Sanjuan, aseguró este martes 24 de marzo que la extinción del incendio se realizó con recursos improvisados ante la ausencia de insumos especializados. “Este tipo de incendios no se apaga con agua, sino con espuma, y nosotros no contamos con espuma”, explicó a Blu Radio.
Ante la falta de este material, los socorristas recurrieron a la comunidad. En medio de la emergencia, lo más destacable es la solidaridad de los habitantes del municipio. Comerciantes y habitantes entregaron detergente en polvo, que fue utilizado como alternativa, y muchos habitantes de la zona se unieron a los rescatistas para tratar de salvar el mayor número de vidas posible.
“Pedimos jabón Fab y con eso, después de tres horas, logramos liquidar el incendio”, relató el comandante. La emergencia se desarrolló en condiciones de alto riesgo. La aeronave cayó envuelta en llamas y con detonaciones constantes por la munición que transportaba, lo que obligó a los rescatistas a interrumpir repetidamente sus labores para protegerse.
La odisea en medio del accidente: ¿las autoridades del territorio no estaban preparadas para una emergencia de este tipo?
A estas dificultades se sumaron limitaciones estructurales. El municipio contaba con un número reducido de 11 bomberos disponibles y sin equipos adecuados para enfrentar un incendio de gran magnitud.
Además, el suministro de combustible para atender la emergencia dependió de entregas previas, lo que, según las autoridades, evidenció la falta de autonomía operativa. El gobernador del departamento, John Gabriel Molina, advirtió que la infraestructura aeroportuaria presenta problemas históricos.
Señaló que la pista, de aproximadamente 1.100 metros, ha tenido dificultades de mantenimiento y que incluso se habían solicitado acciones básicas como su limpieza para garantizar condiciones mínimas de seguridad.
Por su parte, el alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, indicó que la tragedia también dejó en evidencia otras carencias, como la falta de capacidad de la morgue municipal para atender un evento de esta magnitud y deficiencias en el cerramiento del aeropuerto que permiten, incluso, el ingreso de animales a la pista.
En cuanto a la atención médica, los heridos fueron trasladados inicialmente a un hospital de primer nivel sin capacidad para tratar casos de alta complejidad, lo que obligó a activar la red hospitalaria del departamento y realizar evacuaciones aéreas hacia otras ciudades.
Según las mismas autoridades regionales, la magnitud de la emergencia, con decenas de víctimas y heridos, superó la capacidad de respuesta local. Los reportes actualizados dan cuenta de 70 personas fallecidas hasta ahora y 57 heridas, luego de haber hallado a la última persona desaparecida.
Frente a esta situación, fueron los mismos habitantes aledaños a la zona quienes lideraron las labores de rescate sin elementos de protección, con prendas de vestir para tapar sus rostros y a bordo de motocicletas en las que transportaron a los heridos.