Del empresario Carlos Mattos podría esperarse cualquier cosa, excepto un bajo perfil. Por eso no resulta extraña la propuesta que le hizo a la Fiscalía para hacerle el quite a un nuevo juicio por sus salidas ilegales de prisión en los vehículos del INPEC escoltado por los mismos funcionarios del instituto.
Lo que sí llama la atención es que la Fiscalía General haya presentado ante un juez el principio de oportunidad en el que lo libraría del proceso penal a cambio de que Mattos entregue vehículos de lujo como indemnización. La decisión final estará en manos de un juez de Bogotá este martes.
El origen del escándalo se remonta a hace cuatro años, cuando Noticias Caracol mostró imágenes exclusivas de Mattos paseando libremente por Bogotá, mientras oficialmente estaba bajo custodia del INPEC. En los videos se le veía atendiendo a socios, familiares y abogados desde sus oficinas privadas, mientras los mismos guardias que debían vigilarlo actuaban como mensajeros y conductores.
A pesar de la claridad de estas pruebas, que incluso provocaron la destitución de los directores del INPEC y de la cárcel La Picota, la Fiscalía tardó cuatro años en imputar cargos por estos hechos.
En la audiencia donde la Fiscalía presentó el principio de oportunidad revelado por Caracol Radio, la fiscal del caso defendió el acuerdo destacando los detalles técnicos de los bienes que Mattos ofrecería como reparación.
La propuesta incluye una camioneta Hyundai Staria para el INPEC, con motor turbo diésel y espejos con calefacción. El vehículo tiene un valor en el mercado superior a los 180 millones de pesos.
Una camioneta similar para la Fiscalía, valorada en más de 182 millones de pesos. Una motocicleta 250 Adventure, entregada por algunos de los guardianes implicados.
Durante la diligencia, la fiscal incluso describió las “virtudes automovilísticas” de los vehículos, un detalle que expertos calificaron como “lamentable” e “impresentable”, ya que se da la sensación de que la responsabilidad penal se puede saldar con bienes materiales.
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“Los valores que se tienen para los vehículos que se entregarán al INPEC están en un estimado de 208.025.126 pesos. Que suman el valor de la camioneta por 182.485.127 pesos junto con el valor de la moto que corresponde a 25.530.000 pesos. En ese sentido, suscribió su señoría esa acta de compromisos”, expuso la fiscal Aida Moreno en audiencia, en los archivos conocidos por Caracol Radio.
Desde la Corporación Excelencia en la Justicia, advirtieron que el acuerdo envía un mensaje muy negativo a la sociedad. El principal reproche es que Mattos no aporta nada a la verdad ni reconoce plenamente los hechos.
Además, señalan que delitos graves, como peculado por uso y prevaricato, se están “tasando” en camionetas, mientras la verdadera víctima sigue siendo la administración de justicia y la sociedad. Resulta aún más irónico que Mattos busque saldar sus cuentas con vehículos de Hyundai, la misma marca que representó en Colombia y que estuvo vinculada al soborno por el cual fue condenado originalmente.
En el año 2021, Mattos llegó extraditado desde España. La justicia colombiana lo señaló de sobornar jueces y cometer los delitos de utilización ilícita de redes de comunicaciones, acceso abusivo a un sistema informático y daño informático. Mientras se surtía la etapa de juicio, el centro penitenciario que se encargaría de su custodia sería La Picota. Pero no fue así.
El empresario Mattos —quien confesó su responsabilidad en los delitos de que se le acusan después de lograr un preacuerdo con la Fiscalía— utilizó los carros y guardias del Inpec para llegar hasta su oficina en el norte de Bogotá para reunirse, incluso, con su abogado Iván Cancino.