Con el fenómeno de El Niño pronosticado para los próximos meses y el nivel agregado de los embalses de energía en el país en un crítico 64,8% con corte al 19 de mayo, la pregunta sobre si Hidroituango podrá responder a tiempo sigue sin una respuesta definitiva. Empresas Públicas de Medellín (EPM) acelera el paso, pero ni el reloj se detiene ni el sol deja de calentar.
El gerente general de EPM, John Maya Salazar, confirmó que la empresa espera terminar en septiembre las labores de remoción de cobertura vegetal necesarias para elevar el embalse hasta la cota 420, su capacidad máxima de almacenamiento. Sin embargo, será hasta noviembre cuando esperan alcanzar ese nivel, siempre que las labores avancen según lo previsto y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorice una modificación temporal en las reglas de operación.
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“La licencia original del proyecto, la Resolución 155 de 2009, nos faculta para operar el embalse en la cota 420. Con la contingencia de 2018 hubo restricciones y solamente podíamos funcionar en la cota 408 o 409. Después del levantamiento de esa resolución, volvimos a la condición original”, explicó Maya. Cabe recordar que la contingencia de 2018 ocurrió cuando el colapso de un túnel auxiliar provocó una emergencia que obligó a evacuar comunidades aguas abajo del río Cauca y dejó graves afectaciones ambientales y económicas.
¿Por qué importan esos 11 metros de más?
Actualmente, Hidroituango opera alrededor de la cota 408 o 409 metros sobre el nivel del mar. Esos 11 metros de diferencia entre la cota actual y la cota 420, aunque parezca poco, por la dimensión del embalse de Hidroituango equivaldrían a la energía generada por una planta térmica de 130 megavatios de capacidad, lo que representa el consumo de una ciudad entera como Medellín durante 15 días.
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Mientras EPM adelanta los trabajos de remoción vegetal en las áreas que quedarían inundadas al subir el nivel del embalse, la empresa también redujo su generación para que el nivel no decrezca. “Disminuyendo generación, mantenemos el embalse en la cota 408 o 409, terminamos de hacer la remoción de la cobertura vegetal y empezamos a subir de la 409 gradualmente hasta la 420”, explicó Alberto Mejía Reyes, gerente de generación de energía de EPM.
La razón de la remoción es evitar impactos ambientales derivados de la descomposición orgánica bajo el agua, como emisiones contaminantes y afectaciones en la calidad del recurso hídrico. Las 68 hectáreas de cobertura vegetal que deben retirarse son una zona que ya había sido despejada antes de la contingencia de 2018 pero que volvió a retoñar.
El nudo con la ANLA
El obstáculo final es técnico y también regulatorio. La regla de operación actual obliga a la central a evacuar la misma cantidad de agua que ingresa, lo que impide embalsar el caudal excedente. EPM le solicita a la ANLA una flexibilización temporal de esta normativa: “¿Qué estamos haciendo? Explicándole esta situación a la ANLA para que por un tiempo determinado, mientras sea el fenómeno de El Niño, cambiemos esa regla de operación de que lo que entre de caudal no sea igual a lo que salga, para que podamos embalsar”, señaló Maya.
Sobre la advertencia de la Sociedad Hidroituango de que en unos dos meses se empezarían a apagar turbinas si no se alcanzaba la cota 420, el gerente de EPM aclaró que “El manejo y la operación de la central la tenemos nosotros como EPM. Y nosotros hoy, por ejemplo, estando en la 409, que es la cota máxima hoy que podemos, apagamos turbinas, apagamos generación. Entonces, decir que no hay agua, que sí hay agua, pues los cálculos que tenemos indican que sí tenemos cómo responder”.
Maya también fue tajante frente a los rumores sobre llenados sin permisos: “Nosotros estamos cumpliendo con la normatividad. Estamos haciendo la remoción de la capa vegetal y vamos a subir el embalse cuando la tengamos lista.”
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La carrera contra el tiempo
Hidroituango es actualmente la principal central hidroeléctrica del país y aporta cerca del 17% de la energía que consume Colombia. Cuando entren en operación todas sus unidades de generación, la cifra podría superar el 20%.
El caudal del río Cauca ya empezó a mostrar señales de presión: a finales de abril llegaba entre 800 y 1.000 m³ por segundo, pero en mayo comenzó a disminuir. “Así como hemos sentido temperaturas altas en el ambiente, también los caudales lo han venido sintiendo”, explicó Mejía Reyes.
La paradoja del cronograma es difícil de ignorar: el mes en que EPM espera terminar la remoción vegetal y comenzar el llenado gradual es septiembre, precisamente el mes de mayor intensidad proyectada del fenómeno de El Niño. Con el incremento en el uso de ventiladores y aires acondicionados que trae el calor, el gasto energético sube, y la pregunta que sigue acechando es si el tiempo y los esfuerzos serán suficientes para evitar apagones. Mientras tanto, el gerente hace un último llamado de responsabilidad ciudadana; parte del esfuerzo también es el cuidado del agua y el uso responsable de la energía.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es la cota 420 en Hidroituango y por qué es clave?
- Es el nivel máximo de almacenamiento seguro del embalse (420 metros sobre el nivel del mar). Llegar allí aporta un volumen de agua equivalente a una planta térmica de 130 megavatios, suficiente para abastecer a Medellín durante 15 días.
- ¿Qué permiso necesita EPM de la ANLA para Hidroituango?
- EPM solicita modificar temporalmente la regla que obliga a descargar el mismo caudal de agua que ingresa a la presa. Esto permitirá retener agua excedente y subir el nivel del embalse durante la sequía.
- ¿Cuánta energía aporta Hidroituango a Colombia en 2026?
- La megaobra genera actualmente cerca del 17% de la demanda eléctrica nacional. Una vez el complejo opere con sus ocho turbinas instaladas, su participación superará el 20% del mercado energético del país.