“Definitivamente en Medellín y el Valle de Aburrá no hay por dónde andar”. Ese comentario se escucha recurrentemente en conversaciones cotidianas de amigos o en el momento que cualquier conductor llega tarde a un compromiso por culpa de una congestión en una vía principal. El mayor motivo es que la cantidad de vehículos en el Valle de Aburrá tuvo un incremento de 1,8 millones de automotores, entre carros y motos, durante los últimos 20 años.
Según las cuentas del Área Metropolitana, en la actualidad circulan por las vías de la región 2’289.895 vehículos, llevando a que durante gran parte del día se presenten congestiones en vías como la avenida Regional, la autopista Sur y la avenida Oriental, solo por mencionar algunas de las más transitadas.
Eso, teniendo en cuenta que se estima que el 20% del parque automotor sale de las vías por cuenta del pico y placa, medida que se comenzó a implementar el 1 de febrero de 2005, cuando la movilidad se comenzó a poner problemática cuando el parque automotor apenas llegaba a los 478.000 vehículos.
Más venta de vehículos
Pero lejos de cualquier solución, la tendencia es que el parque automotor en el Valle de Aburrá continúe al alza, puesto que durante el 2025 se vendieron 62.469 carros y motos, según Fenalco.
Sin embargo, la salida del mercado de automotores de referencias antiguas no se hace en la misma proporción, por lo que se estima que estos vehículos llegarían a sobresaturar la movilidad.
La mayor comercialización de vehículos se ve en los híbridos: en 2024 se vendieron 6.334 carros, mientras que para 2025 la cifra ya llegaba a los 10.179. Muchos se vendieron, principalmente, porque están exentos del pico y placa.
En cuanto a los eléctricos se presentó una disminución, ya que se pasó de 4.023 en 2024 a 3.250 en 2025, en gran parte, por los inconvenientes que denuncian los conductores relacionados por la falta de electrilineras por fuera del Valle de Aburrá. En la región metropolitana hay 22 estaciones de servicio para la carga de estos vehículos, según EPM.
María José Bernal, directora de Fenalco Antioquia, expresó que “el sector automotor es uno que viene en un gran crecimiento en Antioquia y en el país. En el departamento se viene presentando un alza, incluso, por encima de los parámetros nacionales”.
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Pero más allá de los 37.917 carros a gasolina que se vendieron el año pasado, el marcado incremento del parque automotor recae sobre las motocicletas: el año pasado se vendieron 11.123; sin embargo, en 20 años su cantidad aumentó en 10 veces.
Para 2005 se estimaba que circulaban 139.000 motocicletas, mientras que para 2024 la cantidad ya llegaba a 1’356.661, según los registros del Área Metropolitana.
El ingeniero Andrés Pava Restrepo, magister en Infraestructura y Sistemas de Transporte y director de la especialización en Gestión de Procesos Urbanos de la Escuela de Ingeniería de Antioquia (EIA), señaló que “hay una problemática con las motos que ha llevado a que la ciudad se vuelva más congestionada. Todo porque las personas de bajos o medios recursos optan por una moto porque es un vehículo más versátil y más económico, lo que lleva a que aumente de manera masiva”.
¿Medidas quedaron cortas?
El incremento del parque automotor ha llevado a que medidas como el pico y placa terminen siendo insuficientes y que algunos secretarios de Movilidad del Valle de Aburrá hablen de replantearlo, sin que se haya llevado a cabo por la relevancia de los automotores en la economía urbana.
El secretario de Movilidad de Bello, Andrés Camilo Montoya, indicó que una de las mayores problemáticas se presenta en sus vías principales por la cantidad de vehículos provenientes de otros municipios que las usan.
De hecho, indicó que con la medida del pico y placa han logrado sacar unos 15.000 vehículos para evitar colapsar la glorieta de Niquía, pero que en ocasiones es algo que se queda corto para solucionar de fondo una problemática que va en aumento.
“La medida del pico y placa se quedó corta como está diseñada en este momento y para el incremento del parque automotor que tenemos. Contamos casi con las mismas vías de hace 20 años y estas se han desbordado. Es necesario tomar otro tipo de medidas”, expresó el funcionario.
Sin embargo, las autoridades metropolitanas siguen trabajando en proyectos de infraestructura para intentar, dentro de las limitaciones del territorio, abrir campo a los vehículos y así evitar, dentro de lo posible, que movilizarse de norte a sur en el Valle de Aburrá sea una tarea que se cuente en horas y no en minutos, como en el pasado.
Para el caso de Bello se habla del intercambio de la quebrada La Seca, en sentido norte-sur, o en Itagüí de la obra de Fábricas Unidas, proyectos que se tienen en el papel, pero que no se han comenzado a ejecutar por diversos factores.
La Alcaldía de Envigado, por su parte, destacó que el intercambio de La Ayurá, que comenzó a funcionar el 9 de noviembre de 2021, sirvió para descongestionar la movilidad para quienes se dirigían a una zona del municipio, aunque reconocieron que solo fue una medida paliativa.
“Las medidas han incluido grandes obras de infraestructura (como el Intercambio de La Ayurá), control semafórico desde la central de monitoreo, fortalecimiento de ciclorrutas y regulación manual con agentes de tránsito en puntos clave”, señalaron.
Para el ingeniero Pava, soluciones en materia de infraestructura para descongestionar las vías no son suficientes, puesto que cada año entran más carros de los que salen y en cuestión de días el colapso vial regresa y afecta, incluso, a la nueva estructura.
“La solución no radica en generar más vías o en nueva infraestructura vial para darle cabida a los nuevos vehículos que llegan. Eso sería semejante a como solucionar el problema de una persona con obesidad aumentándole un hueco adicional al cinturón, pues realmente no estamos resolviendo el problema”, explicó el profesional.
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A todo esto se suma la problemática del mal parqueo en las vías, que cada vez hace que en corredores viales barriales y hasta algunos principales se presenten colapsos por los conductores que estacionan sus vehículos, reduciendo el paso hasta en un carril.
El secretario de Movilidad de Medellín, general (r) Pablo Ferney Ruiz, señaló que todos los días avanzan en estrategias en los barrios y cada día se pueden estar inmovilizando 30 carros y 100 motos por esa situación, lo que deja en evidencia la compleja situación de movilidad.
Ante este difícil panorama, tanto para las autoridades como para los expertos, las soluciones pasan, en algunos casos, por fortalecer el transporte público en todas sus modalidades y por imponer mayores restricciones a la comercialización de vehículos.
“Será necesario buscar otro tipo de reglamentación y regulación con las motocicletas y los automotores en su venta y distribución porque si no contamos con esas herramientas, realmente la problemática va a llegar a un punto en que vamos a colapsar”, expresó el secretario de Movilidad de Bello.