La seguridad jurídica de los inversores extranjeros en la península ibérica atraviesa su momento más delicado. En Portugal, un grupo de más de 500 titulares de la denominada “golden visa” está organizando una demanda colectiva contra el Estado luso como respuesta a la reciente modificación de la Ley de Nacionalidad, promulgada el pasado 3 de mayo.
Según afirma el medio portugués Expresso, el grupo, compuesto mayoritariamente por ciudadanos estadounidenses, pero con representación de múltiples nacionalidades, se ha organizado a través de canales de mensajería para registrarse como asociación formal.
Un cambio en las “reglas del juego”
La nueva normativa no solo amplía los plazos, sino que modifica el inicio del cómputo de residencia. A partir de ahora, el “reloj” no empieza a contar desde que se presenta la solicitud, sino desde que la Agencia para la Integración, Migraciones y Asilo (Aima) emite formalmente el permiso de residencia. Además, la ley carece de un régimen de transición, lo que deja en el limbo a quienes ya habían iniciado sus procesos bajo las reglas anteriores.
Este escenario ha provocado una reacción inmediata en el mercado. Según han adelantado los medios locales, ya se están produciendo cancelaciones de solicitudes pendientes y una retracción masiva de nuevos candidatos.
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“Portugal fuera del mapa y España cancelada”
La situación en Portugal se suma a la incertidumbre que rodea a España, donde el ejecutivo de Pedro Sánchez ha eliminado la golden visa por inversión inmobiliaria. Los expertos del sector ven en estos movimientos un golpe de gracia al atractivo inversor de la región.
Marc Cantavella, cofundador de la consultora The Global Wealth, se muestra escéptico sobre el futuro de estos programas en la península. Destaca que “Portugal está atascado y no creo que nadie vaya a aplicar a la golden visa portuguesa”.
Según el experto, los tiempos de procesamiento en el país vecino se han dilatado hasta los dos o tres años, una espera inasumible para perfiles de alto patrimonio que buscan agilidad.
A esto se suma un endurecimiento legal drástico. El requisito para obtener la nacionalidad ha pasado de cinco a diez años de residencia efectiva, eliminando la laxitud que lo hacía atractivo frente a competidores como Malta.
Cantavella subraya la gravedad del conflicto legal en el país vecino. “Portugal está fuera del mapa”, apostilla. Respecto al mercado español, el consultor es igualmente pesimista, señalando la pérdida de confianza: “España está cancelada”, afirma.
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Próximos pasos: de Lisboa a Bruselas
Mientras los bufetes de abogados recomiendan esperar a los reglamentos finales de aplicación antes de presentar formalmente las demandas, los inversores afectados ya tienen clara su hoja de ruta. Según han declarado miembros del grupo, la intención es “agotar el sistema judicial portugués y luego evaluar qué vías legales existen a nivel europeo”.
Lo que comenzó como un programa estrella para atraer capital tras la crisis financiera de 2008 parece estar terminando en los tribunales, con una pérdida reputacional que, según los analistas, tardará años en recuperarse.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es la golden visa en Portugal?
- Es un programa que permite obtener residencia mediante inversión, generalmente inmobiliaria o financiera, con posibilidad posterior de solicitar nacionalidad.
- ¿España eliminó la golden visa?
- El gobierno español eliminó recientemente la visa ligada a inversión inmobiliaria