La vivienda No VIS empieza a dar señales claras de reactivación en Antioquia. Entre enero y octubre de 2025, el inicio de obra de este tipo de proyectos creció 7,7 %, al pasar de 7.498 a 7.816 unidades, de acuerdo con cifras del Dane y cálculos de Growth Lab. Más allá del mercado inmobiliario, el dato empieza a sentirse en una cadena productiva mucho más amplia, que incluye materiales, mano de obra, equipos, transporte y servicios asociados a la construcción.
El comportamiento de Antioquia resulta relevante en el contexto nacional. En el mismo periodo, el total de inicios de obra No VIS en el país alcanzó 28.465 unidades, con Bogotá y Cundinamarca a la cabeza (8.967), seguidos por Antioquia y el Valle del Cauca (1.426). Para los analistas, este desempeño confirma que la vivienda No VIS se está convirtiendo en uno de los motores que empiezan a destrabar la actividad del sector constructor.
Pero el impacto va mucho más allá de levantar edificios. Según el índice de costos de construcción, la industria demanda cerca de 93 ítems diferentes para desarrollar un proyecto. De ellos, 50 corresponden a materiales —como cemento, acero, acabados y elementos eléctricos—; 11 a actividades de mano de obra; 13 a equipos; cinco a equipos especiales de obra; cuatro a maquinaria; además de transporte, servicios y herramientas menores.
“Cada inicio de obra activa una cadena extensa de proveedores y servicios. No es solo la vivienda en sí, sino todo lo que se necesita para ponerla en pie”, explican desde Growth Lab. Esa dinámica explica por qué la construcción es uno de los sectores con mayor efecto multiplicador sobre el empleo y la industria, especialmente en regiones como Antioquia, donde existe una base industrial y logística consolidada.
El segmento No VIS, en particular, tiene un peso clave en la redistribución de recursos dentro del sector. A diferencia de la vivienda de interés social, este tipo de proyectos suele demandar mayor volumen de acabados, servicios especializados y equipos, lo que beneficia a empresas proveedoras y a la contratación de mano de obra calificada.
Aunque los expertos advierten que la sostenibilidad de esta recuperación dependerá de factores como las tasas de interés, el acceso al crédito y la confianza de los inversionistas, el repunte registrado en 2025 marca un punto de inflexión. Para Antioquia, el crecimiento del inicio de obra No VIS no solo es una buena noticia para el mercado inmobiliario, sino una señal de reactivación para buena parte de la economía regional.
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